GABINETE

Donald Trump desplaza a la ministra de justicia y fiscal general Pam Bondi por la falta de avances en causas contra sus oponentes

El mandatario estadounidense oficializó la salida de la funcionaria tras un turbulento mandato de 14 meses, marcado por la presión de la Casa Blanca para profundizar investigaciones políticas y críticas por el manejo del caso Epstein.

El presidente Donald Trump echó este jueves a Pam Bondi de su cargo como ministra de Justicia y fiscal general de Estados Unidos, en medio de un creciente malestar por la ausencia de nuevas acusaciones contra sus rivales políticos. 

La salida de la funcionaria de 60 años representa la segunda baja en el gabinete en pocas semanas, tras la destitución de Kristi Noem en el área de Seguridad Nacional el mes pasado.

Tensiones por el control del Poder Judicial

La gestión de Pam Bondi estuvo signada por la exigencia de la Casa Blanca de ejercer un control sin obstáculos sobre el Departamento de Justicia. Según trascendió, el presidente manifestó su frustración ante la falta de detenciones de adversarios políticos, a pesar de los esfuerzos por procesar a figuras como John Brennan o Cassidy Hutchinson.

El mandatario también expresó su descontento por el fracaso de diversas causas judiciales. 

Un juez federal desestimó meses atrás las acusaciones contra el exdirector del FBI, James Comey, y la fiscal general de Nueva York, Letitia James

Asimismo, fracasaron los intentos de investigar al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y a legisladores demócratas, luego de que un gran jurado rechazara los cargos penales.

A estas tensiones se sumaron críticas por el manejo de los archivos del caso Epstein y la insatisfacción del presidente con el perfil mediático de la funcionaria. 

En su red Truth Social, Donald Trump intentó suavizar la ruptura calificándola como una "Gran Patriota estadounidense" y una "amiga fiel", confirmando que la abogada se trasladará al sector privado.

El futuro del Departamento de Justicia

Tras la salida de Pam Bondi, el fiscal general adjunto Todd Blanche asumirá el cargo de forma interina. 

Sin embargo, el principal candidato para la sucesión definitiva es Lee Zeldin, actual jefe de la Agencia de Protección Ambiental, con quien el presidente mantuvo una reunión el pasado martes.

La posible llegada de Lee Zeldin genera incertidumbre en el ámbito legal debido a su limitada experiencia técnica en la materia. 

Bajo la administración saliente, el departamento ya ha experimentado transformaciones profundas, incluyendo el cierre de oficinas y un éxodo masivo de abogados federales, muchos de los cuales participaban en investigaciones relacionadas con los intentos de revertir los resultados electorales de 2020.

Expertos advierten que este nuevo cambio de mando podría profundizar la crisis de confianza dentro de la institución, mientras la administración busca perfiles que garanticen una ejecución más directa de las directivas emanadas desde la Casa Blanca.

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