El plan B de Donald Trump ante el rechazo de la OTAN para intervenir y desbloquear el estrecho de Ormuz
El presidente estadounidense convocó a los principales integrantes de la alianza militar para garantizar la navegación de petroleros por la estratégica zona. Ante la negativa generalizada, el mandatario maneja una alternativa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó al Reino Unido, China, Francia, Japón y Corea del Sur para construir un mecanismo de protección naval que permita recuperar el flujo de petróleo en el estrecho de Ormuz, que permanece bloqueado tras los ataques del país norteamericano e Israel contra Irán.
La propuesta defensiva del primer mandatario estadounidense tenía dificultades este lunes ante la reticencia de los socios históricos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) -en la que el Reino Unido y Francia son clave- y el silencio de Beijing. China no integra la alianza atlántica, mientras que Japón y Corea del Sur son socios globales de la OTAN.
Según fuentes oficiales estadounidenses, citadas por medios locales, la Casa Blanca convocó a Reino Unido, China, Francia, Japón y Corea del Sur para participar en un mecanismo de protección naval que escolte a los buques cisterna que atraviesan el estrecho.
Estrecho de Ormuz: movimientos militares y plan B
En paralelo a las gestiones diplomáticas, el Pentágono comenzó movimientos militares preventivos.
En ese sentido, la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines recibió la orden de desplazarse desde Japón hacia Medio Oriente a bordo del buque de asalto anfibio USS Tripoli.
La unidad cuenta con 2.200 infantes, vehículos blindados, artillería y aeronaves de combate F-35B, además de helicópteros MV-22 Osprey.
El despliegue incluye también los buques anfibios USS New Orleans y USS San Diego, junto a unos 2.800 efectivos de apoyo de la Armada.
Según evaluaciones del Pentágono, citadas por medios internacionales, proteger el tránsito del crudo requeriría al menos dos buques de guerra por cada petrolero y cerca de una docena de unidades para escoltar convoyes de entre cinco y diez barcos.
Si la coalición internacional no se concreta, Washington analiza utilizar su propia flota para garantizar el paso de los buques cisterna por el estrecho.
En ese eventual escenario, los marines desplegados podrían patrullar la zona o establecer posiciones en la costa de los Emiratos Árabes Unidos.

