Asesinato de George Floyd: el racismo y la matriz del sistema

Las manifestaciones en Estados Unidos representan el hartazgo generalizado de un pueblo oprimido durante siglos. ¿Los reclamos serán suficientes para un cambio de paradigma? La opinión de un especialista en política internacional. 

Por Francisco Nutti

@FranNutti

La muerte del afroamericano George Floyd durante una detención en Minneapolis desató una ola de protestas, enfrentamientos y disturbios que se extendieron por todo el país y concluyeron con centenares de aprehendidos, represión policial, incendios y múltiples toques de queda en las principales ciudades de Estados Unidos. 

"Stop Racism" (Parar el racismo) fue el mensaje que se pudo leer en decenas de pancartas en una manifestación, tras el asesinato, congregada frente a la residencia oficial del presidente, Donald Trump, la noche en que la Casa Blanca apagó sus luces por primera vez en su historia. Lo mismo ocurrió en Nueva York y en el estado de Minnesota.

"Estados Unidos tiene una endemia trágica de sus propios orígenes, que es la profunda matriz racista que le dio forma al capitalismo hegemónico estadounidense. Ante esa manifestación de racismo que tiene expresiones de violencia sistemática en las fuerzas policiales, las reacciones populares son frecuentes. Y casi siempre son en forma violenta; la violencia del racismo casi que no amerita otra forma de respuesta", señaló en diálogo con "Crónica" Víctor Ego Ducrot, docente, escritor y experto en política internacional.

Asesinato de George Floyd: el racismo y la matriz del sistema
Un mural dedicado a George Floyd cerca del Born, en Barcelona.

Para Ducrot, "hay una gran pandemia en el mundo que es preexistente a cualquier virus que aparezca", que es "la pandemia de la pobreza y la desigualdad social". "La presión de la derecha que encarna Trump y su clara pertenencia a lo que se llama el supremacismo blanco, que alimenta las manifestaciones racistas, han llegado a un limite de estallido, con la particularidad de que, además, el pueblo estadounidense está viviendo la tensión y el estrés colectivo que provocó el fenómeno pandémico", continuó.

Con respecto a cómo será el escenario político tras las protestas, afirmó: "No me imagino que vaya a haber grandes transformaciones y tampoco que Trump caiga antes del 1º de enero. Sin embargo, hay un gran malestar con sus políticas y esto quizás haga crecer a algunos sectores que estaban muy silenciados, vinculados a los movimientos de derechos humanos. El trumpismo es una trampa al futuro de Estados Unidos", concluyó.

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