Entró en coma tras recibir una paliza de la peligrosa secta española Los Koalas
El muchacho es Alex Andrei, quien por estas horas se encuentra debatiéndose entre la vida y la muerte. El pronóstico del pibe es muy negativo y los médicos afirman que "su cerebro ya no funciona".
Alex Andrei, un joven de 23 años de origen rumano, fue víctima brutal del destino gracias a Los Koala. Se trata de una secta que acecha en Amorebieta, Vizcaya (España). Andrei se mudó al barrio hace aproximadamente cinco años junto a su padre, Eugenio, cuando este se divorció de su madre. Todo en su vida cotidiana iba bien hasta que el terror lo agarró un 25 de julio en un parque. Fue brutalmente apaleado por el grupo de jóvenes terrorista y hoy está en coma.
"No saldrá", así se lo dijeron los médicos a la familia del muchacho. Según trascendió, una parte del cerebro del chico "está muerta" y la otra "no quiere funcionar", por lo que el pronóstico es muy negativo y la recuperación es prácticamente imposible. Por el momento está en la UCI del Hospital de Cruces, Barakaldo, pero se espera que lo suban a planta en los próximos días.
También está previsto que lo trasladen a un centro adaptado a las necesidades de este tipo de enfermos, aunque los médicos advirtieron que podría morirse antes. No obstante, sus padres siguen esperando un milagro.
Una de las versiones asegura que Alex dio pelea y les echó en cara que repudia su actitud. Según el, Los Koala acosaban a varias chicas y se los recriminó. Esto habría desencadenado la pelea, aunque no hay confirmación y la investigación sigue abierta para tratar de esclarecer las razones de la paliza.
Hay 16 detenidos por los hechos, y la mitad de ellos son menores. La gran mayoría, además, pertenecen a la banda juvenil Los Koalas y tienen un largo historial policial. Los adultos imputados deben comparecer ante el juez cada mes, mientras que seis de los ocho menores están en centros especiales. Los otros dos están en libertad vigiladas.
¿Quienes son "Los Koala"?Se hacen llamar los Hermanos Koala y son una banda juvenil organizada que actúa de forma habitual en diferentes municipios de Vizcaya. Esta semana protagonizaron todos los titulares de los diarios por apalear a Alex, pero desde siempre se dedican a atacar violentamente a jovenes hasta dejarlos sin nada en la calle, y como si eso fuera poco, grabar la escena.
No son una pandilla de reciente creación. Tiene su precedente en jóvenes de una generación anterior a los arrestados tras la agresión de Amorebieta y que «se manifestaban también violentamente y en grupo», según explicó el consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Josu Erkoreka.
El grupo lo conforman una veintena de miembros, todos entre los 15 y los 38 años, con antecedentes por organización violenta y por agresiones, e incluso algunos extutelados por la Diputación de Vizcaya. Tenían como una de sus principales actividades acudir a los institutos, a la salida de clase, para asaltar de forma indiscriminada a los jóvenes, usando la violencia, y con el fin de robar sus pertenencias.

