ATAQUES

Estados Unidos hunde un portaaviones de drones de Irán y compromete su flota naval

En una ofensiva conjunta con Israel, el Pentágono confirmó la destrucción de un buque portaviones de drones de Irán. Según el Comando Central, ya no operan buques iraníes en el Estrecho de Ormuz.

El Gobierno de Estados Unidos informó este jueves la destrucción de un buque iraní utilizado como portaviones de drones, en el marco de la ofensiva militar denominada Operación Furia Épica, iniciada el pasado 2 de marzo.

Según detallaron autoridades militares, la embarcación destruida es el IRIS Shahid Bagheri, considerado el primer y principal portaviones de drones perteneciente a la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.

El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, señaló que la embarcación tenía "aproximadamente el tamaño de un portaviones de la Segunda Guerra Mundial".

 El almirante Brad Cooper, jefe del CENTCOM. 
 El almirante Brad Cooper, jefe del CENTCOM. 

Durante la misma comunicación, el oficial informó que las fuerzas estadounidenses han hundido o destruido 24 embarcaciones iraníes desde el inicio del conflicto, y remarcó que la ofensiva militar de Washington mantiene su plena capacidad operativa.

Asimismo, indicó que bombarderos estratégicos Northrop B-2 Spirit lanzaron decenas de bombas de 900 kilogramos contra lanzadores de misiles balísticos ubicados en instalaciones profundamente fortificadas.

También se llevaron a cabo ataques contra lo que describió como el equivalente iraní del Comando Espacial, lo que -según afirmó- redujo la capacidad de Teherán para amenazar intereses estadounidenses.

En ese contexto, la administración estadounidense aseguró que actualmente no quedan buques iraníes operando en el Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz ni el Golfo de Omán.

El alcance de los ataques por parte de Estados Unidos contra Irán

Previamente, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos habían informado que, desde el inicio de la operación, se alcanzaron "casi 2.000 objetivos con más de 2.000 municiones". La ofensiva se desarrolla en coordinación con Israel y está dirigida contra infraestructura militar iraní.

El almirante Cooper afirmó además que las operaciones permitieron destruir "cientos de misiles balísticos, lanzadores y drones", y explicó que la prioridad de las fuerzas estadounidenses fue neutralizar cualquier sistema con capacidad de ejecutar ataques.

En ese marco, precisó que al menos 24 buques iraníes, incluidos submarinos, fueron destruidos durante las operaciones. También indicó que el submarino más avanzado de Irán sufrió daños severos.

Como respuesta a los ataques, Irán lanzó más de 500 misiles balísticos y más de 2.000 drones, según datos difundidos por el mando estadounidense.

El comandante acusó a las fuerzas iraníes de dirigir parte de esos ataques contra zonas civiles. No obstante, sostuvo que, pese al elevado número de proyectiles y drones utilizados por Teherán, la capacidad ofensiva del país muestra signos de debilitamiento frente al avance de las fuerzas estadounidenses y sus aliados.

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