Irán amenaza con "incendiar el petróleo y el gas" de Medio Oriente ante posibles represalias
Asimismo, advirtieron que bloqueará totalmente la salida de crudo si sus refinerías son atacadas. El petróleo se consolida por encima de los 100 dólares y Estados Unidos sube el tono de la advertencia militar.
Las autoridades iraníes lanzaron en las últimas horas una dura advertencia a sus adversarios regionales al asegurar que responderán con ataques contra instalaciones energéticas de Medio Oriente si se produce una ofensiva contra la infraestructura petrolera del país.
El mensaje fue difundido por portavoces de la Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y del cuartel central operativo Khatam al-Anbiya Central Headquarters, quienes afirmaron que cualquier agresión tendrá consecuencias directas sobre el sector energético regional.
"Ante el menor ataque contra la infraestructura energética o los puertos de la República Islámica de Irán, incendiaremos el petróleo y el gas de la región", advirtieron en un comunicado.
En la misma línea, señalaron que un eventual bombardeo contra instalaciones iraníes provocará una "respuesta aplastante y devastadora", que incluiría ataques contra recursos energéticos vinculados a los países agresores y a sus aliados.
Además, las autoridades militares iraníes afirmaron que impedirán la salida de hidrocarburos de la región hacia sus rivales. "No permitiremos que salga ni un solo litro de petróleo o gas hacia el enemigo y sus aliados hasta nuevo aviso", sostuvieron, en referencia especialmente al tráfico marítimo que atraviesa el estratégico Estrecho de Ormuz.
El objetivo de Teherán sería ejercer presión económica sobre los países del Golfo que mantienen una postura alineada con Estados Unidos e Israel.
El Estrecho de Ormuz como "arma de guerra"
Según distintas estimaciones, cerca del 20% del petróleo que se comercializa a nivel mundial transita habitualmente por el Estrecho de Ormuz, que en la actualidad se encuentra prácticamente cerrado en medio de la escalada del conflicto.
En ese contexto, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ratificó recientemente que el paso marítimo continuará bloqueado y lo definió como una "herramienta de presión" frente a las tensiones internacionales.
La situación también impactó en los mercados energéticos. Durante la semana, los precios internacionales del crudo -tanto el Brent como el WTI- superaron en varias oportunidades los 100 dólares por barril. Ante este escenario, la Agencia Internacional de la Energía coordinó con 32 países la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, en lo que constituye la mayor operación de este tipo registrada hasta el momento, con el objetivo de contener la suba de precios.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su gobierno podría intensificar los ataques contra Irán y provocar daños severos en su territorio.
"Podemos atacar zonas de Teherán y otros lugares que, si lo hiciéramos, les sería casi imposible reconstruir su país, y no queremos llegar a eso", sostuvo el mandatario estadounidense.

