Irán denunció bombardeos de Israel contra escuelas, hospitales y centros de socorro, con cientos de muertos y heridos
El ministro de Educación iraní, Alireza Kazemi, sostuvo que la operación estadounidense-israelí mató a 185 estudiantes y profesores, además de destruir establecimientos médicos y de rescate.
La guerra en el Medio Oriente sigue avanzando a base de bombardeos y dolor en ambos bandos, aunque el régimen iraní comenzó a sufrir la muerte no solamente de soldados, sino de ciudadanos, entre ellos, alumnos y profesores de colegios.
El ministro de Educación de Irán, Alireza Kazemi, sostuvo que la operación estadounidense-israelí causó la muerte de unos 185 estudiantes y profesores, hirió a casi 120 personas en colegios y destruyó unas 20 escuelas y centros educativos en el país.
"El bombardeo de escuelas, hospitales y centros de rescate y socorro por parte de Estados Unidos e Israel viola convenciones, compromisos y leyes internacionales y debería quedar registrado en la historia", apuntó Kazemi el martes mientras visitaba los escombros de algunas de las escuelas en Teherán.
¿Qué dijo el primer mandatario iraní?
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró que su país no permanecerá "en silencio" frente a lo que describió como ataques contra instalaciones civiles.
"Irán no permanecerá en silencio y no cederá frente a esos crímenes", afirmó el mandatario al denunciar bombardeos contra una escuela y un hospital, que atribuyó a acciones conjuntas de Israel y Estados Unidos.
En Teherán, un hospital resultó dañado el domingo, de hecho, se vieron imágenes que mostraron al personal sanitario trasladando incubadoras con recién nacidos tras los destrozos en el edificio, identificado como el Hospital Gandhi.
Para Pezeshkian, el impacto excede lo material: "Los ataques a hospitales atentan contra la vida misma. Los ataques a escuelas atentan contra el futuro de la nación".
Preocupación de la OMS
El mandatario calificó estos hechos como una violación "flagrante" de los principios humanitarios internacionales y reclamó una condena explícita por parte de la comunidad global.
Finalmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) describió la situación en Teherán como "extremadamente preocupante", especialmente tras los daños confirmados en el hospital de Teherán. El ente alertó sobre el riesgo que implica atacar instalaciones protegidas por el derecho internacional.

