Nicolás Maduro envió un mensaje desde su prisión de Nueva York ante la crisis por los terremotos
El expresidente detenido en Estados Unidos difundió un texto en sus redes sociales. Llamó a la solidaridad nacional mientras se conocen dramáticos relatos de los sobrevivientes.
El ex presidente venezolano Nicolás Maduro, quien se encuentra detenido en una cárcel de Nueva York desde enero pasado, difundió un mensaje público a través de sus canales oficiales a raíz de la catástrofe que atraviesa su país.
Ante el impacto del doble sismo que sacude a la nación sudamericana, el exmandatario expresó su consternación y envió sus condolencias a los damnificados por los terremotos en Venezuela.
"Pueblo amado de Venezuela: ante el poderoso terremoto que ha golpeado a nuestra Patria, Cilia Flores y yo elevamos nuestras oraciones por cada familia afectada", manifestó en el escrito.
En el texto, el dirigente llamó a la "máxima unión, máxima solidaridad y máxima acción" para afrontar la emergencia habitacional y respaldar las tareas civiles de los cuerpos de rescatistas.
Escenarios de terror en Caracas y el estado de La Guaira
El pronunciamiento político coincide con la difusión de dramáticos testimonios por parte de los ciudadanos que lograron salir con vida del colapso de sus viviendas.
Una de las sobrevivientes de la catástrofe en Venezuela describió el suceso como "un escenario de película de terror" al rememorar los segundos en que las construcciones se redujeron a escombros.
Los registros audiovisuales capturados por los propios vecinos exponen la desesperación generalizada en las principales calles de Caracas y La Guaira.
Ante la demora inicial por el bloqueo de las vías de transporte, decenas de personas comenzaron a remover bloques de hormigón con sus propias manos para intentar rescatar a sus familiares antes del arribo de las brigadas oficiales.
Monitoreo internacional del sistema carcelario
La difusión del mensaje generó repercusiones inmediatas sobre las condiciones de detención del exjefe de Estado en el sistema penitenciario norteamericano.
Organismos de derechos humanos y la propia Justicia de Estados Unidos mantienen bajo supervisión los protocolos de comunicación digital que posee el dirigente desde su celda en Nueva York.

