Pedro Sánchez negó una enfermedad cardiovascular y acusó a la derecha de difundir rumores
Tras varios días de versiones y cruces políticos, el mandatario aseguró que no tiene problemas de salud y cuestionó la difusión de información falsa.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, salió a desmentir versiones sobre su estado de salud que circularon en los últimos días. A través de un mensaje en la red social X, aseguró que no padece ninguna enfermedad cardiovascular y calificó las versiones como "bulos" impulsados con fines políticos.
La polémica se había instalado a partir de publicaciones en medios digitales y cuestionamientos de la oposición, que incluso llegaron al Congreso de los Diputados con pedidos de mayor transparencia sobre la salud del mandatario. Desde el Partido Popular, la diputada Cayetana Álvarez de Toledo reclamó que se hiciera pública la información médica.
El cruce político escaló cuando el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, acusó a la oposición de difundir rumores falsos, aunque las versiones continuaron hasta que el propio Sánchez decidió pronunciarse. En su mensaje, además de negar cualquier problema de salud, vinculó la polémica con críticas a la derecha por su postura sobre el sistema sanitario.
Las versiones originales señalaban que el presidente habría sido atendido en el Hospital Ramón y Cajal, información que, según el diario El País, fue descartada por el entorno oficial, que insiste en que no existe ninguna dolencia. Desde el Gobierno evitaron dar detalles sobre eventuales controles médicos, pero reiteraron que los rumores son falsos.
Con un tono firme, Sánchez buscó cerrar la discusión y acusó a la oposición de montar una campaña de desinformación. Además, sostuvo que el Gobierno seguirá adelante con su agenda y dejó en claro que el calendario político no se modifica, en un intento por dar por terminada la controversia.

