Apostó al número de la desgracia y le cambió la vida: ganó $62 millones en la Quiniela
Un vecino de Villa María se convirtió en millonario tras acertar una jugada que pocos se animan a elegir. Su apuesta, cargada de ironía, terminó dándole una fortuna que sorprendió incluso a los agencieros
Cada número tiene su significado, y por eso muchas personas los utilizan como inspiración o como una forma de canalizar corazonadas difíciles de explicar. A veces, el azar parece alinearse con la intuición y convierte una simple apuesta en una historia digna de contar.
Eso fue lo que ocurrió en Villa María, donde un vecino decidió seguir una jugada poco común y apostar por aquello que muchos consideran una mala señal. Sin grandes expectativas, el destino le devolvió la confianza con una sorpresa que superó cualquier sueño o cálculo posible.
Apostó al número menos esperado y ganó $62 millones en la QuinielaSin grandes expectativas, hizo su jugada y siguió con su rutina, sin saber que esa elección impulsiva estaba a punto de cambiarle la vida. Horas más tarde, el destino le devolvió la confianza con una sorpresa que superó cualquier sueño o cálculo posible.
El número 7317 fue el protagonista del sorteo nocturno del pasado jueves 30 de octubre y el monto recaudado superó los $62.720.000. Ante esta impredecible noticia, el afortunado ya se presentó para iniciar los trámites de cobro ante la Lotería de Córdoba.
Por razones de confidencialidad, la agenciera, Melisa Fiorano, evitó brindar la identidad del ganador, aunque confirmó que se trata de un cliente habitual. “Uno espera este tipo de premios en el Quini, el Loto o el Gordo de Navidad, pero la suerte puede aparecer en cualquier momento”, aseguró.
Como sucede con todos los premios de gran magnitud, la Lotería de Córdoba aplica una retención del 31% en concepto de impuestos nacionales y provinciales. En este caso, el ganador recibirá alrededor de $43,2 millones netos, mientras que unos $19,5 millones quedarán destinados al fisco.
El impacto también se siente en el punto de venta. Los agencieros reciben su recompensa cuando de sus ventanillas sale un cupón ganador: la entidad otorga el 1% del monto total del premio al local que emitió el ticket afortunado. Para la agencia 208, eso representa unos $627.000, un reconocimiento al trabajo sostenido.
La sorpresa llegó cuando se hizo una lectura más profunda de la cifra ganadora. En la tradición quinielera, cada número tiene un significado simbólico que muchos jugadores toman como referencia: el 11 representa “el palito” o “los chiquitos”, asociado a la inocencia y al comienzo.
Por su parte, el 17 alude a “la desgracia”, un número que suele despertar respeto y superstición. Que justamente esa combinación haya resultado, la ganadora sumó un toque de ironía y mística a la historia, como si el azar hubiese querido dejar un mensaje encubierto entre los números.
De esta manera, se demuestra que la suerte aparece cuando menos se la espera. Llega en forma de impulso, de corazonada o de una simple elección que parece insignificante. Lo cierto es que, como demostró este vecino de Villa María, el azar puede dar un giro inesperado incluso a los días más comunes, recordando que la fortuna no siempre avisa: simplemente, un día decide sonreír.

