Ganaron una fortuna en la Quiniela, pero por culpa de su familia su vida se transformó en un infierno: "Aterrador"
Lo que comenzó como un sueño tras ganar un importante premio de la Quiniela terminó convirtiéndose en una historia marcada por una “persecución” familiar para esta pareja.
Para muchos, ganar la Quiniela significa libertad financiera y felicidad porque, ¿quién no estaría contento con una fortuna que llega casi sin esfuerzo? Sin embargo, poco se habla del lado negativo de un premio así, como le ocurrió a una pareja cuya vida se convirtió en un verdadero infierno.
Un hombre contó que sus vecinos, quienes acertaron en la lotería y optaron por un premio de por vida con pagos semanales, vieron cómo su rutina diaria se transformaba poco a poco en un calvario. En lugar de disfrutar de su fortuna, se encontraron atrapados en conflictos familiares que complicaron su vida cotidiana.
El relato fue compartido en Reddit y reproducido por varios medios, entre ellos el Daily Record, un periódico nacional escocés con sede en Glasgow. Según el testimonio, la pareja, que ya pertenecía a la clase media alta, decidió vender su casa y mantenerse desaparecida durante más de cuatro años para alejarse de las tensiones que les generó la fortuna.
El calvario de los ganadores de la QuinielaQuien compartió el testimonio, un amigo cercano de la pareja, contó que los familiares de los ganadores no dejaron de presionarlos y la situación se volvió tan insostenible que incluso los hijos, de 10 y 14 años, tuvieron que abandonar la escuela para proteger su privacidad.
“Un día llegué a casa de la escuela y me encontré con un auto lleno de familiares esperando para hablar con mi hermano sobre el paradero de sus amigos. Fue aterrador”, comentó el sujeto, para luego revelar que gracias a la inversión de unos vecinos pudieron alejar a los familiares de los ganadores.
Para dimensionar el valor de su fortuna, las 1.000 libras semanales que recibían en los años 80 equivalen hoy a 1.986.967 pesos al tipo de cambio oficial. La constante atención no deseada y el acoso hicieron que la pareja cambiara sus apellidos y se mudara a una ciudad más grande para vivir más seguros.
“Vendieron su casa y, básicamente, se escondieron durante más de cuatro años”, agregó. Contó que, después del episodio en que los parientes aparecieron en masa, nunca más los volvieron a ver, ya que la familia se mudó y, finalmente, cambiaron sus apellidos para recuperar algo de privacidad.
La publicación generó todo tipo de comentarios. Muchos destacaron que, aunque las 1.000 libras semanales eran un ingreso considerable, no convertían a la pareja en millonarios desmesurados. Un usuario señaló: “Es una locura que £1000 por semana resulte en este comportamiento”.

