INSÓLITO

Ganó una fortuna en la lotería, pero no pudo cobrar nada por culpa del marido: "Tengo pesadillas"

La española Sandra Tuccelli se había quedado con un suculento premio de 400.000 euros en la lotería, pero una normativa del organismo local le prohibió cobrar el dinero.

A veces el poder quedarse con un pozo de lotería o quiniela no significa "tocar el cielo con las manos", como el caso de una española que se había quedado con un premio de 400.000 euros pero no pudo cobrarlo por una situación particular.

La protagonista de esta historia es Sandra Tuccelli quien hace un año se enteró de que su boleto del sorteo de Navidad de la lotería española de la ONCE, había resultado ganador del premio de 400.000 euros, premio que finalmente no pudo cobrar.

 

Pero la alegría de esta mujer residente de Valencia se tornó en frustración cuando a su esposo le negaron el cobro del premio en las oficinas de la lotería porque se encontraba inscripto en un registro de personas con ludopatía, según informó el diario ABC.

El sistema de loterías en España incluye un mecanismo para limitar la participación en los sorteos de las personas adictas a los juegos de azar que estén inscritas en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego.

¿Por qué no cobró el premio?

El asunto es que la ley impide a estas personas reclamar cualquier premio de la lotería que supere los 2.000 euros. Tuccelli, quien afirma que el boleto lo compró ella como regalo para su madre, demandó a la ONCE, la organización benéfica que organiza la lotería, para obtener por vía judicial el premio ganado.

En declaraciones a ABC, Tuccelli dijo que todavía se levanta "con pesadillas por las noches soñando con que esto no es verdad" y que "no hay día que no se acuerde" del boleto que no pudo cobrar.

 

La ONCE explicó al medio citado que es "comprensiva" respecto a la situación de Tuccelli porque "es lógico que quisiera cobrar el dinero", pero deberá esperar que "decida la justicia" porque la ley, asegura, le ató de manos para otorgarle el premio.

En tanto, la mujer denunció que la organización se comportó de una manera burocrática y prepotente con ella: "La actuación de superioridad y pasotismo que tiene la ONCE me hace pensar que lo tiene muy claro", dijo, "me llegaron a decir que no gastara el dinero en abogados".

Tuccelli, quien trabaja como camarera en un bar, aseguró que el dinero le serviría para ayudar a su familia: "Solo de pensar en la vida que le podría dar a mi hijo...", se lamentó. Si los tribunales no le otorgan la razón a la mujer, el dinero del premio podría destinarse a "los fines sociales de la organización", según el reglamento interno de ONCE citado por el diario ABC.

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