Un plomero ganó una fortuna en la Quiniela, contó para qué va a usar el premio y dejó a todos mudos: "Es vergonzoso"
El afortunado tiene 62 años, lleva más de una década jugando a la Quiniela y, ahora, tras quedarse con un premio sorprendente, generó risas y asombro con la particular decisión que tomó.
Un inesperado golpe de suerte en la Quiniela dejó a un plomero con una suma que nunca pensó tener en sus manos. El afortunado admitió que siempre imaginó una “ola de gastos épica”, pero ahora reveló en qué piensa usar el premio y generó sorpresa.
El protagonista de esta historia tiene 62 años y trabaja desde siempre en la instalación, reparación y mantenimiento de sistemas de cañerías para agua, gas y otros servicios. Contó que lleva más de una década jugando a la lotería con la esperanza de que, alguna vez, la suerte finalmente lo alcance.
“Sinceramente pensé que alguien me estaba tomando el pelo”, contó el plomero, que ahora, gracias al premio, podrá permitirse algunos gustos con los que siempre fantaseó y encarar varios arreglos pendientes.
El plomero que ganó la Quiniela y planea un gasto inesperadoEl protagonista de esta historia es John Fearman, un plomero de Heathfield, en East Sussex, que se volvió noticia después de quedarse con una fortuna inesperada. Ganó 333.333 libras de la Lotería del Código Postal Popular, un premio que originalmente era de un millón, pero que terminó dividido entre tres vecinos.
Convertido a pesos argentinos según la cotización oficial, el monto equivale a unos $611.269.388,73, antes de descontar impuestos, una verdadera fortuna.
Al hablar con la organización de la lotería, Fearman adelantó qué piensa hacer con el dinero y sorprendió a todos. Entre sus planes figuran comprar un coche clásico y, sobre todo, renovar su baño. “Es realmente vergonzoso ser plomero y no haber reformado mi propio baño”, bromeó el ganador.
El hombre contó que el premio le cambió la vida “para siempre”, aunque aclaró que eso no significa que vaya a jubilarse. “Uno trabaja duro toda la vida, pero no espera que suceda algo así”, enfatizó, todavía sorprendido por el golpe de suerte.
Todos los planes del ganador de la loteríaEl flamante ganador contó que, además de renovar su baño y buscar un coche clásico, tiene otros planes que venía postergando desde hace años. Entre ellos, cambiar su vieja furgoneta de trabajo por una unidad nueva y organizar unas vacaciones que siempre soñó, con destinos como Vietnam y Nueva Zelanda.
Al recordar el momento en el que se enteró del premio, Fearman reconoció que la noticia lo dejó sin palabras y que, en un primer instante, ni siquiera creyó que fuera cierto. “Sinceramente, pensé que alguien me estaba tomando el pelo”, aseguró, señalando que lleva más de una década jugando y jamás había recibido una alegría semejante.
La sorpresa fue tan grande que, según relató, no pudo reaccionar de inmediato. “Cuando me dijeron que había ganado, me quedé completamente alucinado. No podía hablar”, explicó.
El hombre también admitió que casi abandona las apuestas poco antes del golpe de suerte, algo que ahora mira con alivio: “Estuve a punto de dejarlo el mes pasado. Han pasado años y nunca he ganado nada importante. Esto demuestra que nunca se sabe lo que puede deparar el futuro”.
El juego mediante el cual el plomero ganó, la Lotería del Código Postal Popular, es un sistema muy distinto al que solemos conocer. No se eligen números ni combinaciones: el boleto es, literalmente, la dirección del participante.
Cada jugador se suscribe pagando una tarifa mensual fija y, con eso, queda incluido automáticamente en todos los sorteos del mes. La mecánica es simple y, a la vez, llamativa: si el código postal sale favorecido, todos los vecinos suscriptos que viven en esa zona se llevan un premio.
Este formato, que nació en el Reino Unido y también funciona en países como Holanda, incorpora un costado comunitario que la hace única. Un barrio entero puede celebrar si su código postal resulta ganador.

