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@AnaliaCab

Como nunca, hoy casi todos tenemos la posibilidad de expresarnos y que nos lea desde un vecino hasta un presidente, pasando por miles de desconocidos. El acceso a redes sociales, que a la vez se convirtieron en termómetro del humor social muy valorado por parte de la dirigencia, genera, en cuestión de minutos, una catarata de opiniones y debates sobre multiplicidad de temas.

Pero esa tribuna, por su carácter virtual, también brinda concesiones, que muchas veces derivan en agresión y en una necesidad de decir algo simplemente porque todos hablan de ello. Una declaración de Facundo Arana sobre la "realización" de la mujer, hablando de su ex pareja y felicitándola por haber llegado a ese punto sublime de la vida al haber sido madre, traspasó el terreno de la farándula y terminó -cuándo no- abriendo una grieta.

Actrices y periodistas le saltaron a la yugular al actor por considerar que sus dichos eran machistas y retrógrados. Arana, cultor de un perfil más bien conciliador, se apuró en salir a disculparse vía Twitter sin saber bien del todo por qué, pero por las dudas lo hizo. Eso no acalló a las voces acaloradas, que extendieron el debate al siempre espinoso tema del aborto y la libertad de la mujer de decidir sobre su cuerpo. Por supuesto, al ramificarse el asunto se sumaron nombres conocidos dando su postura, y no faltaron los extremos, que terminaron en chistes de mal gusto o ataques personales.

Al final de esta semana, nuevamente lo que queda es la anécdota de quién se peleó con quién, cuál de todos los opinadores fue el más original, gracioso u obtuvo mayor cantidad de retuits y menciones en redes sociales. Algunos habrán perdido seguidores, otros ganado.

Las ideas bien arraigadas en cada uno -liberales, machistas, feministas, conservadoras- siguen ahí, quizá más fuertes, aun luego de tener que defenderlas en el mundo mediático, que te deja opinar libremente siempre que pienses como la mayoría.