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Si desde siempre la mentira tiene patas cortas, hoy que todo es fácilmente contrastable, debería haber muchas menos falsedades circulando. ¿O no? En las últimas horas, el legendario Joaquín Lavado, más conocido como Quino, debió interrumpir su retiro -vive en Mendoza hace varios años- para aclarar que una frase que se le atribuye, no es tal.

"Se han difundido imágenes de Mafalda con el pañuelo celeste  que simboliza la oposición a la ley de interrupción voluntaria del embarazo. No la autorizé, no refleja mi posición y solicito sea removida. Siempre he acompañado las causas de derechos humanos en general, y la de los derechos humanos de las mujeres en particular, a quienes les deseo suerte en sus reivindicaciones" declaró.

Todo sucedió porque Quino se enteró de que en redes sociales, ese mundo paralelo y omnipresente de la actualidad donde parece que todo vale y nadie es responsable de nada, circulaba una Mafalda -quizás una de las primeras feministas de la ficción argentina- ataviada con el pañuelo celeste, insignia de la militancia que está en contra de la sanción de la ley que despenaliza el aborto.

A pocos días de que el proyecto, con media sanción de Diputados, se discuta en el Senado, esta idea de utilizar un ícono de nuestra cultura arbitrariamente, y se le atribuya un significado "x", es, de mínima, repudiable. Es que si hubo personaje progresista, contestatario y vanguardista era ella, una lúcida nenita de familia de clase media porteña que "vivió" entre fines de los ´60 y principios de los ´70.

Vaciar de contenido un símbolo tan arraigado entre nosotros para ser rellenado a gusto por el primero al que se le ocurrió, no está nada bien. Tal vez pueda argumentarse que lo que se buscaba era un anclaje en lo autóctono ya que la ola "Celeste" también tiene entre sus bases una reivindicación de lo patriótico, tal como se vio en las últimas marchas; lo que no está nada mal; pero Mafalda es de todxs.

Ni la bandera argentina es exclusiva de los antiabortistas, ni la verdad indiscutible es de quienes abogan por la nueva ley.