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El presidente Mauricio Macri admitió que su gestión atraviesa un frente de tormenta sólido y complejo; empero ratificó el rumbo. Tal definición se aleja del concepto de "turbulencia" y coronó así una jornada sin actividad de los mercados por el 9 de Julio, podrán decir que no cotizó en la bolsa de valores.

Amerita sin embargo la ocasión abordar uno de los tópicos que aconsejaron otros integrantes de la alianza gobernante como medicina leve para la crisis: las changas. Concepto nacional que versa sobre el trabajo no registrado, adicional muchas veces a un empleo formal, solidario y hasta gratuito en alguna ocasión.

No es casual que las changas incrementen búsqueda y energía en medio de modelos liberales. Pues bien, desde el principio que rubricó el Nobel en Economía Joseph Stiglitz, en cuanto a que el 90% de los hombres y mujeres que nacen pobres "hagan lo que hagan" terminarán sus días en esa condición, las changas abordan el heroísmo poético y una cruda realidad no envidiable.

Las changas también son labores adicionales para quienes todavía conservan sus trabajos, mientras conviven con el temor a perder el empleo en grupos de progresión geométrica. Corresponde adosar que ya el 61% de los trabajadores tiene dificultades para llegar a fin de mes y que los despidos, por goteo y torrente, no cesan.

En cuanto a desocupados, para muchos de ellos la changa es la única herramienta para llevar un plato de comida a sus hogares. Se insiste, las changas ofrecen la posdata casi cinematográfica en el rubro superhéroes, porque hubo y habrá electricistas, jardineros, plomeros, ayudantes de cocina, albañiles y otros que aportan su esfuerzo al vecino o familiar, sin pedir nada a cambio, en virtud de gauchada por la senda del "hoy por vos, mañana por mí".

Ante las tormentas que se admiten por estas horas, se nos ocurre al alcance de la mano el ejemplo de ejercitar changas para gobernantes sobre todo y también opositores; hablamos de honrar su concepto y espíritu en cuanto al bien de todos, privilegiando a los que definió Stigliz, los pobres que morirán pobres a pesar de todo esfuerzo.