El drama de perder un empleo formal y no poder reinsertarse: "Hago changas y no me alcanza ni para comprar pan"
Una constante en estos tiempos de crisis del trabajo en relación de dependencia: la necesidad de volcarse al cuentapropismo o los empleos informales, que no compensan el ingreso perdido.
"Si sabés de algo, avisame por favor", es la expresión recurrente de un desocupado, subocupado o como quiera llamarse a alguien que no tiene un trabajo estable, lo busca incesantemente y, mientras tanto, se la rebusca como puede. Un proceso tedioso, agotador y angustiante que suele extenderse años y años, y que suma más y más demandantes en sus largas filas.
Justamente la extensión de 600 metros de una cola de desempleados, trabajadores de changas y también de quienes ya cuentan con un empleo formal o informal, en las inmediaciones de un frigorífico de la localidad bonaerense de Moreno cristalizó o, mejor dicho, puso en evidencia la cruda y creciente angustia de estar fuera del mercado laboral.
El último índice de desempleo relevado por el Indec, correspondiente al último trimestre de 2025, asciende a 7,5%, 1,2% más que el año anterior.
Fuera de dicho registro quedó Matías, un joven de 32 años, que formaba parte de esa larga fila del último miércoles y perdió su trabajo el 9 de enero pasado. En este sentido, el padre de familia detalló a Crónica: "Trabajaba en una reconocida marca de supermercados y me accidenté. Me dieron dos semanas de licencia y cuando tenía que volver me empezaron a dar vueltas. No me decían en cuál sucursal trabajar y me terminaron echando por abandono de trabajo. Lo tenían todo armado".
A partir de entonces, el hombre reconoció: "Se me vino el mundo abajo, porque tenía deudas y aparte necesitaba la obra social para unas terapias para mi hijo, de nueve años". Así, reparó su auto con préstamos y se lanzó a trabajar como chofer de aplicación. Pero no es suficiente, ni por asomo se asemeja a sus tiempos de un ingreso fijo y formal, tal como él mismo afirmó. "No tengo el estilo de vida de antes porque nos privamos de muchas cosas, como por ejemplo comprar pan", admitió. Una consecuencia letal de una búsqueda laboral sin éxito, que ya lleva tres meses.
Para Sebastián la espera se tornó mucho más larga e insostenible. Su último empleo formal remite a dos años atrás, cuando fue contratado para realizar tareas de bacheo, una tarea que no llegó al año de duración. Antes, trabajó una década en un corralón de materiales. "No tengo un trabajo fijo, hago changas con mi auto y la verdad necesito un puesto laboral estable. Hace mucho tiempo que llevo currículums para todos lados. Mientras tanto hago remisería y soy chofer de aplicación, que me permite subsistir a duras penas. Cada vez me cuesta más", reconoció.
Un testimonio que devela la incertidumbre aguda de no tener trabajo y en su caso, el hombre, que también se presentó en el frigorífico, la vincula a que "tengo 45 años y es muy difícil conseguir trabajo a mi edad".
En la fábrica Pestelli los trabajadores exigen la regularización del cobro de sus sueldos, que vienen percibiendo en cómodas cuotas desde noviembre del año pasado. Uno de los damnificados es el esposo de Mariela, quien le reconoció a este medio: "Pagan hasta de 200.000 pesos por fin de semana y los que salieron de vacaciones nunca se las pagaron. Actualmente deben marzo, abril y ahora mayo. Ya no tenemos ni para comprar comida".
Por esta razón, la mujer, cuya pareja prefirió reservar su nombre por temor a represalias, admitió: "Mi marido realiza trabajos de mecánica los fines de semana en casa para poder vivir, pero su cuerpo no da más. Yo lo trato de ayudar vendiendo comida en casa".
En Argentina más de 1.100.000 personas de la población económicamente activa se encuentran desocupadas. Desde noviembre de 2023 se perdieron 290.000 puestos de trabajo y cerraron 22.000 empresas, ascendiendo la informalidad del 41% al 43%.
En correlación con estos datos técnicos, Matías le añade su cruda realidad: "Está muy parado, incluso en algunas ofertas laborales se abusan los empresarios, con sueldos bajísimos, que me llevarían a complementarlo trabajando de chofer de aplicación".

