A un año de la conferencia que llevó a la corrida cambiaria
Opinión por Javier Carrodani.
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@javiercarrodani
Este viernes se cumple un año de la famosa conferencia de prensa de Marcos Peña, Nicolás Dujovne, Luis Caputo y Adolfo Sturzenegger, durante la cual se anunció la "recalibración" de la meta de inflación prevista para 2018, que por entonces pasó de entre 10 y 12% al 15% anual. La realidad posterior elevó ese último número a más del triple, aunque recién a mediados de enero se conocerá el número definitivo.
Muchos analistas coincidieron en que ese anuncio fue el comienzo del gran desbarajuste financiero y cambiario que explotó meses después. Y la razón no fue lo que se anunció, dado que la proyección de un 10 o 12% anual era totalmente irreal, con el agravante de que estaba plasmada en la ley de presupuesto nacional aprobada pocos días antes de ese 28D.
El motivo de la desconfianza creciente fue que quedó plasmado que Sturzenegger -por entonces presidente del Banco Central- ya no manejaba la política monetaria. Por el contrario, Peña, Dujovne y Caputo -para bien o para mal- le habían torcido la muñeca y desde ese momento fijaban los criterios en cuanto a tipo de cambio peso/dólar y tasas de interés de referencia para emisiones de letras, bonos y otros instrumentos financieros.
También hubo consenso entre los economistas en que la suba de tasa dispuesta meses después por la Reserva Federal de los Estados Unidos -que implicó la fuerte salida de fondos de los países emergentes- fue el empujoncito que hacía falta para desatar la corrida cambiaria en la Argentina.
El pedido de auxilio financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI) fue uno de los pocos caminos que quedaban ante el cierre de financiamiento para el país. En tanto, la inflación creciente derivada del traslado de la devaluación a los precios de bienes y servicios fue la consecuencia inevitable que condenó al actual gobierno a cerrar este año con un registro más alto aún que el que tuvo 2002, el caótico año de la salida de la convertibilidad. La caída del salario real y el aumento de la pobreza se produjeron por añadidura.
El paso del tiempo evidenció el mal manejo de la situación e hizo recordar aquel latiguillo de diciembre de 2015 sobre "el mejor equipo de los últimos 50 años".

