INFLACIÓN

El Indec debería publicar el IPC de los últimos ocho años con la canasta de 2017

Esa decisión podría devolverle al gobierno al menos parte de la confianza que perdió cuando postergó el cambio metodológico de medición.

Javier Carrodani
Jefe de política de Crónica

La decisión de no aplicar la nueva metodología para medir la inflación puede haberle generado al gobierno de Javier Milei un impacto muy difícil de absorber en lo que le falta de mandato.

Es que más allá de las razones esgrimidas, de que no quieren que se diga que el cambio de método es para que el índice dé más bajo, o que prefieren completar el proceso de desinflación antes de proceder a la modificación, lo cierto es que en los mercados esto se lee como una intervención del gobierno en lo que debería manejar un organismo técnico como es el Indec.

Hay que añadir que el ex director del Instituto, Marco Lavagna, ya durante el gobierno anterior quería implementar la nueva canasta, pero no se lo permitieron. Otro tanto le ocurrió con la actual gestión.

Si la intención del gobierno fuera recuperar la confianza perdida con este movimiento, podría sugerirse una opción arriesgada pero que podría ser bien tomada si se comunica correctamente.

Como primera medida, debería volverse al cronograma anunciado por el Indec y difundirse el índice con la metodología correspondiente a la canasta de la encuesta de 2017 que, como se sabe, pondera más a los servicios y un poco menos a los alimentos. Pero también podría difundirse el viejo índice, que se mide en base a la canasta de 2004, para que la población los compare.

En segundo término, y como "sinceramiento estadístico público" sobre lo ocurrido en los últimos años con los precios, deberían publicarse todos los índices mensuales y anuales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con la metodología más actual desde 2018 hasta la actualidad.

De esa manera, así como se dice que el gobierno de Milei "escondió" puntos porcentuales de inflación en sus dos años de gobierno para poder reforzar su relato de desinflación y de otras mejoras como la reducción de la pobreza, esa publicación también abarcaría los cuatro años de Alberto Fernández y los dos últimos de Mauricio Macri. Así, podría compararse cómo dieron los números con la nueva metodología y con la vieja.

Los datos registrados en todos esos años y la fórmula con la nueva metodología están. Solo sería cuestión de que los técnicos se pusieran a hacer las cuentas.

Por supuesto que de aquí en adelante debería usarse la canasta de 2017 hasta tener otro índice más actualizado, ya que en los países desarrollados las mediciones se aggiornan cada cinco o diez años. Lo que definitivamente queda claro es que la canasta de 2004 no puede correr más.

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