COLUMNA

La opinión de un jubilado: "Aprendan a hacer política"

Por Jorge Dimuro.

Veo con tristeza y dolor adonde han llevado al país para esgrimir sus ambiciones de poder sin importarles el daño que están provocando a toda su población y el costo tremendo que van a caer sobre las espaldas de las mismas. Es humillante y vergonzoso que quienes tienen que dirigir los destinos de nuestra Patria confundan a la misma como si fuera un cabaret de peleas, agresiones, insultos, que solo la conducen a una de las mayores crises y decadencia total.

Sepan, señores políticos, que ustedes son los únicos responsables de la situación que estamos atravesando todos los argentinos. Algunos por su inoperancia y falta de conocimientos para estar al frente y otros por mantener activas sus aspiraciones de poder sin importarles el daño que puedan causar. Debería darles vergüenza por sus actitudes que están siendo vistas por el mundo entero. Dejan una imagen negativa y bochornosa de su accionar político.

Mi generación tuvo el privilegio de conocer y vivir en un país que lo tenía todo. Desarrollo, bienestar, crecimiento, porque estaba basado en el respeto de todos sus habitantes, en la cultura del trabajo y esfuerzo, no solo para su crecimiento personal sino también para la grandeza de nuestra tierra. Éramos y nos sentíamos como hombres patriotas y orgullosos de nuestra nacionalidad, a tal punto que la palabra patria la pronunciábamos con mucho amor y admiración.

Pretenden enseñarnos el dogma del sacrificio y desinterés, pero los únicos móviles de todos sus actos sin duda alguna, por su amor propio, a su vanidad, su orgullo y envidia, es a sacrificar la patria. Se asocian para llegar y después se insultan, se venden y se burlan los unos de los otros, haciendo ustedes mismos con este acto, prescribir la moral en la política. Proclaman igualdad y gritan democracia. Tienen asco de los pobres, adulan por delante y maltratan de atrás.

Parecería que nos encontramos en medio de una calesita, pero parte de culpa la tenemos nosotros, los ciudadanos, a quienes no se nos ocurren mejores alternativas. Elegimos y pasamos de unos a otros, aunque en sus gestiones hayan arruinado al pueblo. Eso genera un círculo vicioso que degrada a la política con llegadas de personajes que no tienen la más mínima idea de lo que están haciendo y que no cuentan con la capacidad necesaria para estar a la altura.

Esto se debe al hartazgo de la política y a la falta de poder contar con recursos de ofertas electorales para poder analizarlas. Aunque eso solo se podrá alcanzar si logramos acceder a una educación eficiente. Vamos a perder toda transformación y esperanzas de nuestras sociedades, porque una cosa es decir que estos políticos o señores a mí no me representan y otra cosa es decir que no sirve para nada la política, ya que, si pensamos que no sirve para nada la política, es como instalarse en la degradación y quedarnos cómodamente ahí.

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