Semana negra para el gobierno de Javier Milei en el Congreso
En pocos días, el gobierno entró en una zona conflictiva con el Congreso que abre serios interrogantes hacia el futuro. Lejos quedó la aprobación de la Ley Bases, que significó un triunfo político de Javier Milei, que asumió con una clara minoría en ambas cámaras legislativas. Parecía que se abrían las aguas políticas y se creaba una nueva mayoría parlamentaria afín al oficialismo.
Pero en estas horas los golpes que se preveían se convirtieron en realidad y Milei encuentra una dura oposición en el Congreso.
Este miércoles, la oposición -con votos radicales y del PRO- juntó 156 votos para rechazar el DNU de fondos reservados para la SIDE. Dura derrota para Milei y para Santiago Caputo que dejó algunas “perlas”. Los diputados del PRO que se sumaron a la oposición recibieron la orden de Mauricio Macri para votar así, esto lo confirmó luego el ex presidente con un mensaje público. Hubo libertarios que dieron quorum, aquellos que se despegaron de la conducción del bloque por la polémica visita a los represores encarcelados.
En el área de inteligencia, ya el gobierno había sufrido una derrota inesperada. En un acuerdo con el peronismo, el senador radical Martín Lousteau logró imponerse como presidente de la Bicameral de Inteligencia. Esta comisión controla los gastos reservados de la SIDE, nada más y nada menos. Una decisión de este tipo que unió a kirchneristas y radicales abre una puerta política muy importante que, de extenderse, puede complicar aún más al gobierno en el Congreso.
En medio de estas derrotas, sumó otras como la imposibilidad de tratar este jueves en el Senado el proyecto que modifica el Código Nacional Electoral. Aunque se había mostrado dispuestos a introducir importantes cambios, el oficialismo no logró un acuerdo y la iniciativa quedó excluida del temario para la sesión. Así, no se pudo avanzar en el proyecto de la Boleta Única, que cuenta con media sanción de Diputados, y en la cual Milei depositaba la expectativa de lograr un avance legislativo. Esta postergación vuelve a pone en peligro la iniciativa, porque si bien falta más de un año para los comicios legislativos, si la aprobación de la ley se postergara más allá de septiembre, el gobierno podría quedarse sin tiempo para poder aplicarla en 2025.
Y mientras el juez Ariel Lijo -que este miércoles defendió su postulación a la Corte Suprema en la Comisión de Acuerdos-, tiene dificultades para conseguir los 9 votos de 17 necesarios para su ingreso al tribunal supremo, el gobierno sufriría un duro golpe si el Senado aprueba las reformas a la movilidad jubilatoria. Esta derrota sería mucho más significativa si la reforma opositora se aprueba con dos tercios, porque haría peligrar el veto a la ley que ya anticipó Javier Milei.
El Congreso volvió a ser una zona de peligro para el gobierno. Y pone en riesgo las reformas en un momento muy inoportuno.

