Por Marcelo Peralta Martínez
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El sanatorio de La Atalaya, en La Mancha, España, más precisamente en las cercanías de Ciudad Real, cargaba con una serie de historias que decenas de testigos sufrieron y en la actualidad las leyendas siguen contándose. Allí ocurrieron muchísimos fenómenos paranormales, como la presencia de fantasmas, gritos, sombras y psicofonías. Inclusive, varios vecinos de la zona aseguran haber visto extrañas luces en el cielo. Pasaron los años y los misterios sin resolver se fueron con la demolición, en 2007.

Origen y detalles del lugar

El ayuntamiento de Ciudad Real compró en 1943 los terrenos de La Atalaya, los cuales se encuentran ubicados a pocos kilómetros de la capital, la cual suele tener un ritmo desenfrenado, con lo que se buscó mantener esta distancia para lograr un marco de tranquilidad para aquellos pacientes que años más tarde ocuparían un sanatorio para personas con tuberculosis que la municipalidad tenía previsto construir. Por trámites y burocracia, el proyecto recién fue aprobado en 1954 y la obra, concluida un año más tarde.

Eso sí, ante la necesidad, el hospital se inauguró cuando apenas se había terminado la planta baja y el primer piso, donde había lugar para 300 camillas. El tiempo pasaba y la construcción, si bien nunca se detuvo, iba a un ritmo bajo para las necesidades de la época.

Por esas cosas de la vida, el edificio terminó cumpliendo otras funciones distintas de aquellas para las que fue pensado, aunque esta vez continuó su utilización por el lado de la medicina. Tanto es así que en 1961 se decidió que dejase de pertenecer al Patronato Nacional Antituberculoso y la firma reinante quedara en poder del Patronato Nacional Psiquiátrico.

Así las cosas, nueve años más tarde, el proyecto de La Atalaya fue un realidad, ya en 1971 comenzó a albergar a personas con problemas psíquicos. Pasaron 25 años, hasta que en 1996 el sitio finalmente quedó abandonado, y cuenta la leyenda que de tantas cosas extrañabas que sucedían en su interior y alrededores fue demolido en 2007.

¿Qué pasaba allí?

Según testigos y vecinos de la zona, todo tipo de fenómenos ocurrieron allí. Desde apariciones hasta luces extrañas y gritos desgarradores fueron algunos de los sucesos de los que se hablaban y que alimentaron esta leyenda, vigente aún como el escalofrío que da repasar los casos en la voz de los protagonistas. “Una noche me fui hasta el sanatorio y a poco de llegar vi una imponente luz que cubría al menos tres estancias”, reveló aún con voz temblorosa Hernando González, cuando fue consultado por la prensa local.

Otro testigo, identificado como Carlos Torrijos, aportó no sólo datos, sino también pruebas de este fenómeno. Torrijos asegura que se sacó dos fotos en el lugar y que al revelarlas notó “una figura que parecía una persona, pero allí no había nadie”, mientras que en la otra imagen “hay una luz anómala que muestra una sombra, la cual parece estar como apoyada contra la pared”.

En paralelo, Elena Pérez, quien supo cumplir funciones como enfermera, recordó que “varias personas me hablaban de un nene que corría por el sanatorio, pero nunca vimos a nadie, y menos a una criatura, por esos pasillos”. Por último, cuenta la historia que una especie de niebla, o más bien una inmensa nube, solía cubrir el lugar, dejándolo invisible para propios y extraños. Lo único aquí certero es que el misterio es el principal protagonista.

INVESTIGACIONES: HASTA LA TVE SE OCUPÓ DE SUS MISTERIOS

La televisión española, TVE, se hizo presente en la zona cuando, en 2004, cinco personas manifestaron haber visto “tres luces en el cielo”. En sus relatos, los testigos coincidían en que no fueron “aviones” ni “satélites”.

Por su parte, especialistas del grupo local Misterios Conquenses (MC) trabajaron allí, pero, según indicaron, “sólo pudimos levantar testimonios” sin obtener pruebas. Pero algo les llamó la atención al presentar coincidencias claras con otras leyendas los dejó boquiabiertos.

Por eso, revelaron que en las afueras del nosocomio “aparece un clásico, como lo es una dama vestida de blanco”, que en nuestras pampas podría ser La Llorona. Ahora bien, lo que pudieron comprobar es que esta se  cruzó en el camino de dos amigos, cuando una noche decidieron emprender un viaje de vacaciones.

Los jóvenes manifestaron que se trataba de “una figura femenina vestida con un camisón blanco”. Desde MC aseguraron que este caso podría dar cuenta de la existencia de una paciente del psiquiátrico que se arrojó por la ventana del primer piso.

Fuente: cadenaser.com