Tres adolescentes aseguraron, en el juicio oral que se le sigue a Jonathan Luna por el femicidio de Micaela Ortega, cometido el año pasado en las afueras de las ciudad bonaerense de Bahía Blanca, que también fueron hostigadas por el acusado. Las jóvenes declararon que el hombre las contactó a través de la red social Facebook y las invitaba a salir, incluso el día en que fue encontrada muerta Micaela.

Los jueces de la causa, Eugenio Casas, María Elena Baquedano y Claudia Fortunatti, escucharon el relato de las muchachas que rondan los 15 años. En sus descripciones contaron que el delincuente, a través de la famosa red social en la que aparecía como "Yony de River", les mandaba mensajes inapropiados y las acosaba. Frases como "hola linda" o "estás repartible" llegaban a la casillas de Facebook o a los whatsapp de las testigos.

"Me empezó a preguntar si había tenido relaciones sexuales y me dijo que tenía 18 años”, dijo una de ellas. Otra declara que el hombre la citó varias veces para verse "a las vías del Saladero", pero que ella nunca accedió. Dos de las interrogadas coinciden en haber identificado al mal viviente por medio de los noticieros de televisión y una hasta confiesa haberle dicho a su madre: "ese chico me hablo hoy al mediodía".

Tras los tres testimonios, el Tribunal pasó a un cuarto intermedio, para luego dar comienzo a los alegatos, y en el que no se descarta que esté presente Luna. "Jonathan Luna es el femicida", asegura Mónica Cid, madre de Micaela.

La niña de 12 años asesinada en Bahía Blanca, estuvo desaparecida entre el 23 de abril y el 28 de mayo de 2016 y, tras el hallazgo de su cuerpo, fue detenido Luna en una precaria vivienda que habitaba en el barrio Saladero y que fue parcialmente incendiada por vecinos. En la casa del sospechoso, los pesquisas secuestraron una planchita de pelo que pertenecía a la Micaela, teléfonos celulares y demás pertenencias de interés para la causa.

Los investigadores llegaron a Luna tras determinar que se había contactado con Micaela a través de Facebook luego de hacerse pasar por una chica de su misma edad. Para obtener ese dato, fue clave el aporte de la ONG estadounidense que, apoyada por el Congreso de ese país, logra que las empresas proveedoras de Internet deban, por ley, notificarle cuando sus clientes suben imágenes de pornografía infantil a la red.

El fiscal De Lucía determinó que Luna poseía cuatro cuentas de esa red social en las que se hacía pasar por mujer, mediante una de las cuales captó a Micaela para lograr que fuera a su encuentro. Este es el primer debate oral que se lleva a cabo por un caso de “grooming” (acoso de menores a través de las redes sociales) y que termina con la muerte de la víctima.

"Bahía Blanca tiene que ponerse de pie, nos tenemos que hacer sentir como sociedad, por nuestras hijas, por nosotras, por todas. Ni una muerta más. Justicia por Micaela Ortega”, exclama la mamá de la niña asesinada.