"Alejate de los problemas": la estremecedora última charla entre el joven asesinado a la salida de un boliche y su padre
El padre de la víctima fatal compartió en Facebook el intercambio de mensajes con su hijo horas antes de ser brutalmente atacado por una patota de 10 jóvenes, a la salida del boliche Cyrux.
Salieron a la luz los últimos mensajes enviados por el joven Lautaro Alvaredo, horas antes de quedar con muerte cerebral y fallecer como consecuencia de las lesiones tras recibir un brutal ataque de una patota a la salida del boliche Cyrux, ubicado en la zona oeste del Gran Buenos Aires.
El chico de 19 años salió a bailar con amigos el último domingo, y el lunes a la madrugada —horas antes del trágico hecho— se comunicó con su padre, Diego Alvaredo, quien compartió este miércoles en Facebook los mensajes enviados por WhatsApp, asegurando dónde estaba y llevando tranquilidad a sus familiares.
"Hola pa, te venía a decir que acá todo está bien", aseguró la víctima a su padre precisamente a la 1:47 de la madrugada del lunes. "Dale, ¿Dónde estás?", respondió Diego, y el joven detalló que se encontraba en “un boliche que se llama Cyrux".
"Cuidate y alejate de los problemas", le había mencionado su padre como si se tratara de un presagio de lo que sucedería alrededor de las 6 de la madrugada.
En el interior del boliche se produjo una gresca entre los amigos de Lautaro y otros jóvenes, por lo que el personal de seguridad retiró del lugar al grupo agresor, y tiempo más tarde, salió la víctima por voluntad propia.
Alrededor de 10 agresores esperaron tanto a Lautaro como a sus amigos sobre la Plaza Ejército de los Andes, ubicada a 100 metros del boliche, donde recibió fuertes golpes en la cabeza hasta quedar inconsciente, similar a lo sucedido con el caso Fernando Báez Sosa el 18 de enero del 2020.
Lautaro no resistió al brutal ataque afuera del boliche
El brutal ataque le provocó la muerte cerebral y se sospecha que fue propinado por el joven de 19 años, Ian Agustín Noguera Galeano. La causa quedó en manos del fiscal Fernando Garante y de la DDI de La Matanza, con las cámaras de seguridad del boliche a disposición de los investigadores, las cuales permitieron identificar a los agresores.
Alejandro Cilento, el médico que atendió al joven en un hospital local, dijo al medio Télam que la víctima "presentó varios episodios convulsivos que fueron tratados" al momento del ingreso al nosocomio, aunque detalló que lo hizo "con un deterioro de la conciencia profundo".
El especialista detalló que el joven fue revisado con "tomografías de tórax y de cerebro, donde se observaron múltiples contusiones a nivel toráxico, con una contusión pulmonar derecha muy grave y una contusión cerebral grave", pero murió horas después como consecuencia de la gravedad de las lesiones.
El padre de la víctima se mostró enojado con la asistencia médica, asegurando que esperó 14 horas a la ambulancia: "Todo porque faltaba un papel, porque no habíamos hecho la denuncia y que faltaba esto y aquello. Hoy tendría que estar vivo".

