Se conocieron nuevos detalles con respecto al asesinato a balazos del empresario Roberto Adrián Gegúndez, de 53 años, ocurrido ayer en el oeste del conurbano bonaerense. La Justicia descartó un intento de asalto y se cree que los criminales serían sicarios contratados para consumar una venganza. Dentro de la camioneta que guiaba la víctima había más de 1.200.000 de pesos, un arma de fuego de pequeño calibre y una gorra policial.

Los voceros judiciales revelaron a cronica.com.ar que, tras revisar el interior de la camioneta Ford F150 Raptor negra, con dominio AF135SB, que manejaba Gegúndez, los funcionarios incautaron un total de 1.245.000 pesos (que se encontraban separados en billetes de distinta denominación), una pistola Bersa 22 largo y una gorra que tenía la inscripción de la Policía de la Ciudad. Además, se alcanzó a comprobar que el hombre no llegó a utilizar la mencionada arma de fuego para defenderse del accionar de los malvivientes.

 

El doctor Mario Alberto Ferrario, titular de la Unidad Funcional N° 3, resolvió convocar de inmediato a los integrantes de la División Casos Especiales de la Policía Científica de la Provincia de Buenos Aires, cuyas pericias posibilitaron determinar que Gegúndez fue agredido con un revólver, que sería un calibre 38 Special o bien 3.57 Magnum. De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el empresario recibió al menos dos certeros impactos de bala (uno de ellos en el tórax y el otro en una de las piernas).

 

Tal como publicamos, el hecho se produjo a las 8.30 de la víspera, cuando el hombre arribó, a bordo de la camioneta, a su establecimiento comercial, denominado Distribuidora Central Oeste, situado en la avenida Presidente Perón al 5200, casi en el cruce con Chivilcoy y justo frente a un puente peatonal, instalado en la Autopista Acceso Oeste (la Ruta Nacional 7), en la localidad de Castelar Norte. En dichas circunstancias, aparecieron en escena los agresores, quienes se movilizaban en un Citroën C3 blanco.

 

Investigadores la comisaría de Castelar Norte realizan ahora diferentes procedimientos para averiguar el paradero de los responsables del asesinato y analizan las imágenes que fueron captadas por diversas cámaras de vigilancia.

Familiares del empresario aseguraron que Gegúndez les había confesado que estaba amenazado y que, por tal motivo, estuvo 20 días, durante junio pasado, escondido en la Provincia de La Rioja.

Preventivamente, la causa penal se mantiene caratulada “Homicidio”.

Por F.V.

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