Atraparon a un jefe narco que ordenó asesinar a presunto dealer porque le robaba droga
El caso ocurrió en mayo en la zona sur del Gran Buenos Aires, cuando los cadáveres del supuesto vendedor de drogas y de su mujer fueron hallados en un enorme descampado. En aquel momento, lo sucedido había sido primicia de cronica.com.ar. DETALLES EXCLUSIVOS.
Un jefe narco, otro hombre y dos mujeres fueron detenidos por pesquisas policiales en relación a los asesinatos de un presunto dealer y de su esposa, consumados en mayo en el sur del conurbano bonaerense. El doble homicidio, en su momento, había sido publicado en forma exclusiva por cronica.com.ar.
Voceros judiciales revelaron a cronica.com.ar que el líder narco se hacía llamar Jorge Cano y está sindicado de “Homicidio agravado” por las muertes de Juan Peralta, de 41 años y de nacionalidad paraguaya, y de su pareja, identificada como Esthefany Milagros Ventocilla Casimiro, de 24 años y nacida en territorio peruano.
De acuerdo a lo agregado por los informantes, los procedimientos estuvieron a cargo de los servidores públicos del Departamento Homicidios de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, con directivas impartidas por la doctora Vanesa Gonzalez, fiscal de la Unidad Funcional Descentralizada N° 3.
Según los trascendidos, los efectivos policiales además aprehendieron a dos mujeres (una de ellas habría participado en el doble crimen) y a un hombre, quienes se encuentran sospechados de ser parte de la organización.
Cano, que aseguraba estar vinculado al rubro de las construcciones, fue reducido en el Camino de la Ribera, entre José María Freire y Carlos Fiorito, mientras se desplazaba a bordo de una camioneta Toyota Allion, con el dominio paraguayo finalizado en 410.
Gracias a la realización de nueve allanamientos, los investigadores consiguieron incautar una pistola Bersa 22 largo provista de un silenciador (habitualmente utilizada por los sicarios), una escopeta, una carabina Mauser, pasta base, la suma de 2.032.700 pesos, numerosas municiones de alto calibre, una campera y un chaleco del uniforme de la Policía de la Ciudad, y además varios aparatos de telefonía celular.
HipótesisHasta el momento se asegura que Peralta se desempeñaba como dealer de Cano (ambos eran vecinos), pero este último resolvió asesinarlo, debido a que aparentemente se quedaba con parte de las sustancias que tenía que distribuir y porque, además, se consideraba que colocaba en peligro a la banda de narcotraficantes, ya que según algunas versiones se desplazaba en una camioneta VW Suran blanca, con patente AC571SM, por diversos lugares de la Ciudad de Buenos Aires que siempre eran monitoreados por cámaras de vigilancia.
Autoridades de la Superintendencia de Investigaciones Judiciales se encargaron de supervisar los diferentes procedimientos.
Tal lo publicado en su momento, los cadáveres fueron hallados en un gran predio situado en el cruce de General Lavalle y Lobería.
Peritos de la Policía Científica, al ser convocados por autoridades de la Justicia, revisaron a las víctimas, lográndose determinar que Peralta había recibido un balazo en la región torácica y que la muchacha presentaba un golpe aplicado en la región del cráneo. Se cree que el grupo de hampones decidió matar a la joven debido a que habría presenciado el homicidio de su marido.
Ambas víctimas residían en una finca ubicada en la esquina de Ángel Vila y Olavarría, donde los funcionarios secuestraron marihuana, elementos para fraccionar estupefacientes, documentación, una suma de dinero, una serie de anotaciones, dos balanzas de precisión y distintos teléfonos celulares.
Intervino en la causa penal el Juzgado de Garantías N° 7 de la jurisdicción.
Por F.V.

