Crimen del panadero: cayó un vecino señalado como el entregador de la brutal entradera
El sospechoso tiene un comercio en la zona y vive a pasos de la casa de la víctima, Esteban Fabián Freire. La Justicia lo investiga por haber facilitado el robo que terminó en asesinato.
La Policía Bonaerense detuvo a un vecino de Esteban Fabián Freire, el panadero de 44 años asesinado a golpes durante una brutal entradera en su casa, frente a su esposa y sus dos hijos adolescentes. Al arrestado lo acusan de haber sido el entregador: habría señalado a la víctima para facilitar el ataque a la familia.
El sospechoso se llama Luciano David Catanzaro, tiene 35 años y vive a menos de media cuadra de la panadería, ubicada en la calle Maza al 1700, entre Agüero y Sagasta, lugar donde se cometió el crimen. Es dueño de una pollería en la zona y, según la investigación, habría sido clave para que los delincuentes eligieran esa casa y supieran qué buscar: el dinero en efectivo que se llevaron.
Su detención fue resultado del análisis de cámaras de seguridad, que captaron el movimiento de al menos tres autos involucrados en el golpe. Uno de ellos, un Ford Focus blanco, fue secuestrado por los investigadores. El vehículo, que estaba en poder del sospechoso, tenía un celular en su interior.
La fiscalía cree que no fue un robo al voleo: el detenido conocía los movimientos de la familia Freire y arrastraría deudas millonarias -más de 12 millones de pesos- con una firma de comercio digital.
La detención de Catanzaro, el presunto entregador, se concretó en las últimas horas por efectivos de la Comisaría 1° de Morón. La causa está en manos de la UFI N°3 del fiscal Pablo Masferrer, quien ordenó las diligencias tras la primera reconstrucción de los hechos ocurridos el domingo por la madrugada.
La indagatoria al detenido, el comerciante acusado de haber entregado a la víctima, está prevista para este lunes.
La autopsia al cuerpo de Freire también está programada para este lunes. El estudio forense será clave para determinar con precisión la mecánica de su muerte durante el violento asalto, en el que los delincuentes escaparon con una caja fuerte y otros objetos de valor.
Cómo fue el crimen del panadero y la detención del presunto entregadorTodo empezó con un llamado al 911 que alertó sobre un robo en la panadería ubicada en Maza al 1700. Cuando llegaron, los policías se encontraron con un empleado del local, que trabajaba en los hornos del fondo y contó que escuchó detonaciones y ruidos en los techos. Fue él quien los llevó al departamento del primer piso, donde vive la familia Freire.
Los uniformados ingresaron por el garaje y subieron por una escalera interna. En la puerta del baño, encontraron a Esteban Freire desvanecido, junto a su esposa, que tenía heridas en la cabeza y la cara. En el living estaban sus hijos, de 15 y 13 años, paralizados por el terror.
Los chicos contaron que los despertaron los gritos de sus padres: vieron a dos delincuentes golpeando a su mamá con un palo, mientras su papá estaba encerrado en el baño. Exigían plata. Una ambulancia del SAME trasladó de urgencia al panadero, que todavía respiraba, pero murió poco después. La mujer fue derivada al Hospital Güemes de Haedo.
Poco después del ataque, la Policía halló una escalera de dos metros apoyada en la casa vecina, presuntamente usada por los agresores para trepar al balcón del departamento.
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