E n la película “Operación Cacería”, con el maestro de las artes marciales Jean Claude Van Damme, una organización mafiosa elegía víctimas al azar, generalmente vagabundos o marginales, para que millonarios se entretuvieran cazándolas con armas en las calles.

Algo parecido hacían en la realidad con animales, que eran criados para ser cazados y terminar como trofeos.

Efectivos policiales allanaron un insólito coto de caza clandestino en un campo situado en la localidad de Ranchos, ubicado a 80 kilómetros de La Plata, donde confiscaron una gran cantidad de animales que eran criados solamente para “convertirse en presa de los cazadores”.

Según informa el Diario Hoy, la investigación se originó a raíz de una denuncia realizada tiempo atrás por la Fundación de Protección de Animales AMORA ante la Fiscalía descentralizada de Brandsen, a cargo de Mariano Sibuet.

En el procedimiento, donde participaron efectivos de la Sub DDI de esa ciudad, se encontraron diversos animales salvajes, los cuales podrían ser utilizados como presa para los cazadores que allí practicaban esta actividad ilegal.

“El seguimiento y la observación del predio por parte del personal policial permitió obtener y verificar también la existencia de ciervos colorados y dama, además de un ñandú”, dijo uno de los investigadores, quien aclaró que “el propietario del campo no contaba con la habilitación correspondiente para su tenencia y crianza”.

De esta manera se confirmó la sospecha del funcionamiento ilegal de un coto de caza, donde además se secuestró una variada cantidad de piezas embalsamadas, algunas de ellas de animales en extinción, como el ciervo de los pantanos, según se informó.

En el operativo quedó aprehendido un hombre de 42 años y se secuestraron 150 ciervos colorados, 40 ciervos dama, un ñandú, 32 piezas de taxidermia (trofeos de caza embalsamado), 12 trampas para oso o chancho jabalí, 7.000 municiones de distintos calibres además trampas para chanchos salvajes, dardos tranquilizantes, binoculares, miras telescópicas, escopeta calibre 12/70 Browning, una carabina calibre 22, marca Marlin (ambas sin numeración ni documentación) y tres rifles de PCP de origen alemán.

La causa fue caratulada como “Tenencia ilegal de arma de guerra, acopio de municiones e infracción al código rural”, en el que intervienen el fiscal Sibuet y el Juzgado de Garantías Nº 2 de La Plata.