Un escándalo con un policía mendocino. Un efectivo de Lucha contra el Narcotráfico quedó internado en terapia intensiva por los golpes que recibió dentro de un boliche, en el departamento de Lavalle, pero no todo terminó allí. Porque el uniformado, cuyo trabajo primordial es el combate a las drogas, tenía estupefacientes en su poder.

Los primeros datos llegaron este domingo por la mañana a la comisaría 45ª de Dorrego, en Guaymallén. La novedad venía desde la Clínica Francesa, que confirmaba que un policía de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico había sido llevado por una ambulancia e ingresado desvanecido, sin reacción, con un coma alcohólico "profundo", detallaron fuentes policiales a El Sol.

Con el paso de los minutos, agregaron que el efectivo, un auxiliar que es hijo de un comisario retirado, (se reserva su identidad por pedido de los investigadores), tenía cocaína entre sus prendas de vestir y presentaba lesiones de importancia en varias partes del cuerpo.

Se dio aviso a las autoridades del área donde tiene destino y la pesquisa determinó que había protagonizado una pelea en un local bailable de Lavalle.

Al uniformado le extrajeron sangre para practicarle los estudios toxicológicos correspondientes y también se secuestraron algunos elementos que llevaba consigo para analizar en un futuro. Tanto la Justicia provincial como la federal (esta última por el hallazgo del polvo blanco: 5 gramos que serían para consumo personal) tomaron contacto con el caso y dieron las primeras directivas. Al mismo tiempo, las autoridades de la Inspección General de Seguridad (IGS) iniciaron la investigación administrativa correspondiente.

La cúpula del Ministerio de Seguridad, a través de la Dirección de Policía, analizaba separarlo del área preventivamente y probablemente lo pasen a pasiva, luego de que la IGS avance en las actuaciones porque "se trata de un caso sensible", detallaron.

Las fuentes hablaron de un caso grave, debido a que se trata de un policía que trabaja en casos relacionados con narcocriminalidad y no estaba claro qué estaba haciendo en ese lugar. Las sospechas eran varias, desde "una noche de descontrol" hasta "problemas con distribuidores" de estupefacientes, contaron.

La cronología sostiene que el hecho ocurrió pasadas las 6 en un popular boliche. Hasta allí se dirigió el auxiliar, con un grupo de conocidos. En un momento, después de una jornada donde no faltó el consumo de alcohol, protagonizó una riña con un hombre que sería conocido suyo.

Luego se sumaron otros personajes de la noche y "el policía terminó muy golpeado", contaron fuentes uniformadas de esa jurisdicción. Llamaron al 911 y una ambulancia se hizo presente en el lugar. Se cree que en primera instancia lo llevaron al Central, y luego, una vez compensado, a la Clínica Francesa.

Un funcionario de la Justicia provincial se hizo presente y constató que estaba golpeado y en coma alcohólico. Agrego que tenía una sustancia blanca en un bolsillo. Al realizar el test con un reactivo, el resultado fue positivo con cocaína.