Por Fernando Vázquez
fvazquez@cronica.com.ar

En un confuso suceso que ocurrió en el oeste del conurbano bonaerense, un delincuente, de 24 años, murió al ser baleado en la cabeza, luego de haber consumado un robo en un kiosco.

Otros tres individuos huyeron y son buscados por efectivos policiales. Las autoridades intentan averiguar la procedencia de los disparos.

Voceros de la Justicia revelaron a cronica.com.ar que el hecho se produjo cuando tres de los sujetos ingresaron, con fines de robo, a un kiosco situado en Don Segundo Sombra al 1700.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, los individuos redujeron al comerciante, de 49 años, y le sustraron diversos objetos de valor, al cabo de un violento forcejeo que, se asegura, mantuvieron con varios de los ocupantes del domicilio.

Trascendió que, al pretender escapar, los marginales, que tenían colocadas capuchas y barbijos, saltaron una reja del inmueble, pero entonces uno de ellos cayó fallecido en la vereda del negocio.

Con rapidez, los demás ladrones fugaron junto a un cuarto delincuente.

Se creyó, en un comienzo, que el sujeto que perdió la vida había muerto al golpear con la cabeza contra el pavimiento en forma accidental, aunque, después, los peritos destinados en la Policía Científica determinaron que el occiso presentaba un impacto de bala en el parietal derecho y un segundo orificio de arma de fuego en el parietal izquierdo.

Momentos después, el individuo que murió fue identificado por su padre como Alan Ledesma, de 24 años, en cuyo poder se incautó una pistola Taurus 9 milímetros, con la numeración limada.

Pesquisas policiales de la comisaría de Paso del Rey (5ª de Moreno) realizan diferentes procedimientos para establecer lo ocurrido, que tiene circunstancias muy confusas.

Intervino en la causa, que preventivamente fue caratulada “Robo y homicidio”, el doctor David Ramón Salvatierra, de la Unidad Funcional N° 4 de los tribunales de Moreno – General Rodríguez.