Se trata de María Fernanda Aquino, una joven colectivera de Salta que fue brutalmente golpeada en el corredor 7E por un pasajero que no quiso abonar el boleto. Aquino aseguró que su agresor quería que se baje del colectivo para asesinarla "a piñas".

Afortunadamente, la víctima recibió el alta médica pero deberá someterse a un periodo de 90 días de recuperación. El agresor sigue detenido y declaró que la golpeó "accidentalmente".

"Estoy preocupada por mi hombro derecho. El traumatólogo me dijo que hay una especie de bolsita que recubre el hombro que está dañada. Es un tejido", expresó la chofer.
 

La mujer se recuperó del salvaje ataque.


Al momento de ser detenido, el agresor fue identificado como Víctor Wilfredo Calle y tenía antecedentes penales y una condena judicial previa por violencia de género.

Cuando se enteró de los antecedentes, dijo: "A él no lo conocía. De este hombre no quiero dinero, ni nada. Me pegó a mí y eso es algo natural para él. No es consciente de que estuvo mal. Tiene que tener un escarmiento. Si tiene que ser la cárcel que sea la cárcel. Igualmente, él ya tiene una condena que no cumplió".

Los choferes interrumpieron el servicio durante una hora y media en solidaridad con su compañera y el resto de los trabajadores que son constantemente agredidos.

El ministro de Seguridad, Carlos Oliver, anunció que habrá más presencia  policial en los puntos de línea donde se registran más conflictos y más controles preventivos en las unidades del  transporte masivo.

Así detenían al agresor