María José Álvarez, la joven de 20 años que mató a sus dos pequeños hijos, Máximo y Nicol, e intentó suicidarse en la localidad de San José de La Cocha, en Tucumán, estuvo encerrada en su casa con los cuerpos de los menores ya fallecido por al menos seis horas según la investigación de los peritos

En su análisis los especialistas concluyeron que habían transcurrido alrededor de siete horas hasta el momento en el que fueron hallados los cuerpos de la nena de tres años y el bebé de dos meses asfixiados por su madre. 

En tanto, según publicó el medio local La Gaceta. María Esther Álvarez, tía de la joven que tras matar a las criaturas intentó suicidarse, aportó un testimonio que coincide con las sospechas policiales. 

Esta mujer reveló que su hijo de nueve años iba a visitar a sus primos cotidianamente y que en la mañana del día fatal, la joven de 20 años le dijo que no iba a poder hacerlo porque su hija de 3 estaba con fiebre. 

Luego, según el testimonio de su tía el filicidio podría haber sido producto de una crisis sentimental entre la madre de los pequeños fallecidos y un hombre casado, padre de tres hijos. 

Tal como indicó el citado medio, la mujer aseguró que: “Aparentemente andaba con problemas serios de pareja. Ella se quería juntar con el tipo, pero sabía que no iba a poder por su estado civil. De ahí que por ese drama puede que se haya trastornado”.

Más tarde habló Mariano Gómez, el papá de Máximo, quien con apenas dos meses fue asesinado, y recordó que la madre de bebé es “obsesiva” y que “no paraba hasta lograr lo que quería”.

Por último recordó que estaba por solicitar la tenencia de Máximo debido a las precarias condiciones en las que vivía y porque María José lo dejaba solo. 

“Es que las condiciones de la vivienda en que vivían eran muy precarias y me preocupó su actitud de comenzar a abandonarlo. Además estaban alejados de un centro asistencial ante cualquier necesidad de atención médica de la criatura”, sentenció Gómez.

Así intentó suicidarse la mujer tras matar a sus hijos