Zahira Ludmila Bustamante, según fuentes policiales, es la pareja de Leandro Aranda, que estaba detenido en la sede policial de Villegas y Almafuerte, en La Matanza, acusado de homicidio.

En su celd. encontraron un celular con el que se comunicaba con su novia y el resto de la banda y a través del cual planificaron el ataque a la comisaría. El teléfono fue secuestrado por la fiscalía.

La idea era liberarlo en medio de un supuesto traslado. En las conversaciones mencionaron a un tal "Seba" como quien intervendría para liberarlo, apodado igual que el prófugo que se escapó corriendo del frente de la dependencia policial después del tiroteo.

En la puerta de la comisaría detuvieron a Bustamante, quien se acercó al lugar simulando ser una "curiosa".  Allí se la incautó celular, el cual contenía todos los audios y mensaje de texto, donde daba cuenta de la maniobra que había organizado para liberar a Aranda, quien estaba preso por un crimen por ajuste de cuentas.

Otro detenido es Bruno Postigo Marullo. Lo reconocieron a través de las cámaras de seguridad, que mostraban a un Volkswagen Vento, que dio apoyo a la banda. 

Postigo Marullo fue el apoyo y Bustamante la "campana", por lo tanto estos roles no presenciaron el tiroteo.

Declaran los detenidos

El hombre y la mujer que fueron detenidos anoche por el tiroteo dentro de la comisaría de San Justo, en el cual resultó herida la sargento Rocío Villarreal, serán indagados esta mañana, mientras los investigadores realizaban algunos procedimientos en busca de otros dos cómplices que aún permanecen prófugos, informaron fuentes policiales.

Ambos fueron detenidos cuando caminaban por una calle en cercanías de la comisaría donde se produjo el tiroteo, aunque por el momento no se informó si en su poder fueron secuestradas armas de fuego.

Se cree que Marullo fue uno de los hombres que ingresó y disparó dentro de la seccional policial, mientras que Bustamante es su novia y quien se hallaba en la puerta de la comisaría actuando como "campana".

Ambos serán trasladados a la sede de la Unidad Funcional de Instrucción 8 del Departamento Judicial de La Matanza, y serán indagados por la fiscal Alejandra Núñez.

En tanto, la policía continuaba con la búsqueda de otros dos sospechosos que, se cree, también ingresaron a la seccional policial.

Por otra parte, la sargento Villarreal continuaba internada este martes en el Centro Médico Fitz Roy del barrio porteno de Palermo, con un pronóstico reservado.

La fiscal general de La Matanza, Patricia Ochoa, relató que uno de los delincuentes se quedó en la calle como campana, otro llegó hasta una puerta de blindex y los otros dos ingresaron hasta la oficina central.

"Dos entran a la guardia, donde estaba (la sargento) Rocío (Villarreal) y otros tres compañeros y, cuando la oficial se levanta para ver quién había entrado, directamente empezaron a dispararle", relató el jefe de la Policía bonaerense, Fabián Perroni.

El jefe policial dijo que los agresores sólo gritaron "quietos, quietos" y luego "tiraron a matar, con un desprecio total por la vida de Rocío (Villarreal) y de los compañeros".