El crimen de Lucía Pérez logró conmover a la opinión pública. Los motivos fueron varios, peor más que nada dos factores fueron los que generaron horror, bronca, llanto e indignación. Primero, que Lucía tenía tan sólo 16 años, segundo la brutalidad con la que fue asesinada: violada y empalada hasta morir de dolor.

Ahora, la Justicia suma un nuevo capítulo en su largo derrotero de sin sentidos. Uno de los acusados de haber cometido semejante barbarie contra la adolescente marplatense recibió la "prisión domiciliaria". 

Se trata de Alejandro Maciel, uno de los tres detenidos y de los tres hombres en haber visto a Lucía con vida por última vez. Maciel está acusado de "encubrimiento agravado" y, ahora, el juez de garantías Gabriel Bombini, resolvió que gozará de dicho beneficio, ya que debe someterse a un tratamiento para superar su adicción a la droga.

De todas maneras, en la causa de Maciel "está pendiente un cambio de calificación que podría modificar radicalmente" su situación, según se informó.

Del lado de la familia de Lucía, Marta, su mamá, aseguró: "Nuestro abogado nos informó el sábado que le habían otorgado la domiciliaria el viernes a las 16". Y comentó cual fue el (débil) argumento que entregó el magistrado: "El argumento es porque es adicto y va a recuperarse a una ONG 'Vida Digna', en calle Tres Arroyos Nº 78 que es de puertas abiertas".

"Si él se tiene que rehabilitar como adicto, nada dice que en la cárcel él no lo pueda hacer, no hay necesidad de que tenga que salir afuera para hacer una rehabilitación", denunció la mujer, que afirmó que la familia apelará la inentendible medida tomada por el juez. El abogado de la familia Pérez, Gustavo Marceilliac, solicitará el cambio de carátula en contra de Maciel: quieren llevarlo a "homicidio calificado", carátula que modificaría sensiblemente su situación actual.