Esta semana, la policía de Corrientes realizó un macabro descubrimiento, cuando se toparon con una escena tan misteriosa como escalofriante. Todo comenzó cuando los vecinos del barrio 300 viviendas, en la capital de la provincia, reportaron un olor putrefacto proveniente de una de las viviendas. 

Los uniformados siguieron el nauseabundo hedor hasta una casa ubicada sobre la calle Chubut. Dentro, los policías encontraron el cadáver de una mujer en avanzado estado de descomposición. Sin embargo, ese no parecía ser el único origen del olor: junto al cuerpo de la mujer, se encontraba un esqueleto seco de al menos dos años de antigüedad.

Según los vecinos, el cadáver más reciente se trata de Norma Traversaro, de entre 50 y 60 años, presumiblemente muerta a causa de la ola de calor que azotó al país en los primeros días del año. De acuerdo a los testimonios, vivía con su madre, a quien pertenecería el esqueleto hallado, que se encontraba sobre una cama.

Ante el macabro escenario, el personal de peritajes realizó tareas en el lugar y examinó el cuerpo. Para su asombro, los análisis superficiales no lograron determinar la causa de muerte de la mujer mayor, ni tampoco detectaron lesiones compatibles con un arma blanca o heridas de bala. Por el momento, la causa está caratulada como "averiguación de causales de muerte" mientras las autoridades locales esperan los resultados de la autopsia que se llevará adelante este lunes.

Mientras el Instituto Médico Forense intenta arrojar luz sobre el misterioso caso, el personal policial intenta localizar a algún familiar de las fallecidas. El sumario policial está a cargo de la Comisaría 7ª por cuestiones de jurisdicción.

Conmoción en un hotel de Salta: encuentran a una mujer muerta y a su bebé llorando al lado

Un misterioso caso conmocionó a la población de Salvador Mazza.

En otro punto del país, la policía salteña se topó con otro enigmático caso: siguiendo el aviso de los empleados del hotel "Habana", encontraron a Tania Moya sin vida, colgada con un cable alrededor de su cuello, y su hijo, de apenas un año, a su lado, en perfecto estado de salud.

Los empleados del hotel explicaron a los investigadores que la joven llegó al lugar ese mismo día con su bebé y a las pocas horas, comenzaron a escuchar los gritos del menor de edad, por lo que golpearon la puerta para saber si necesitaba algo, pero ella ya no respondió.

Los investigadores salteños también esperan que el resultado de la autopsia ayude a establecer la causa de muerte; mientras tanto, el bebé quedó bajo custodia de su abuela, quien tuvo que ser asistida al enterarse de la muerte de la joven, indicó el sitio El Tribuno.