Una mujer de 58 años, perteneciente a una familia de comerciantes de la localidad de Santa Clara del Mar, murió esta madrugada cuando cuatro delincuentes la encerraron y maniataron en una habitación de su vivienda del barrio Atlántida.

La víctima fue identificada como Liliana Vega (58) y ahora los peritos forenses deben determinar si el deceso se produjo por algún golpe recibido durante el violento asalto.

La autopsia, que está prevista para las 15, podrá echar luz sobre lo sucedido con la mujer, quien presentaría algún golpe en el rostro además de las lesiones propias de las ataduras.

Un hijo de la víctima de 34 años también se encontraba dentro de la casa y una vez que los ladrones escaparon pudo salir en busca de ayuda, aunque cuando llegó la policía se estableció que la mujer ya estaba fallecida.

El asalto se produjo poco antes de la medianoche de ayer en una vivienda ubicada en la calle Sorrento 325 del barrio Atlántida donde se hallaban descansando Vega y su hijo. De acuerdo a los datos que maneja el ayudante fiscal Diego Benedetti, cuatro delincuentes ingresaron por una ventana de la planta alta y sorprendieron a los dos moradores.

Tras separar a las víctimas en distintas habitaciones y maniatarlas, los asaltantes se dedicaron a revolver toda la vivienda en busca de dinero y otros objetos de valor. El asalto se extendió por dos horas en las cuales los cuatro hombres sometieron a malos tratos a la mujer y a su hijo con el fin de obtener información sobre el lugar en el que ocultaban ahorros.

Este detalle es investigado por Benedetti y la policía interviniente ya que los ladrones acabaron llevándose una importante cantidad de efectivo. No se descarta que conocieran los asaltantes sobre la existencia de ese dinero en la casa de la calle Sorrento.

"Creemos que utilizaron un automóvil para movilizarse porque la casa queda en un lugar remoto y es muy probable que se trata de delincuentes foráneos", dijo una fuente consultada por el diario La Capital de Mar del Plata.

Casi a la 1.30 de la madrugada los ladrones huyeron y el hijo pudo quitarse las ataduras. Entonces se dirigió a su habitación donde vio a su madre desvanecida. Minutos más tarde llegó un móvil de la policía de Santa Clara, cuyos efectivos debieron convocar a una ambulancia para confirmar lo que presumían: que la mujer estaba fallecida.

Un golpe en el rostro quedó como evidencia del maltrato de los delincuentes pero la autopsia revelará si existió algún colapso cardíaco por la traumática situación experimentada por la víctima. Peritos de Policía Científica que trabajaron en la escena del crimen levantaron huellas y otros rastros de importancia para la investigación.

Según pudo saberse los hijos de la mujer –uno de los cuales no estaba en la casa en el momento del asalto- son propietarios de un conocido supermercado de Santa Clara del Mar.