P or su virulencia, llegó a las crónicas periodísticas bajo la comparación con el sanguinario personaje de ficción Hannibal Lecter. Pero ni la ficción pudo volverlo inmune y Juan José Ojeda, el estudiante de medicina peruano, murió el lunes en el pabellón psiquiátrico de la cárcel de Melchor Romero, donde estaba preso hace casi un año por asesinar a puñaladas y en plena calle a su vecina de la ciudad de La Plata.

Ya la semana pasada el Servicio Penitenciario Bonaerense había advertido sobre la salud de "Tito" y, de acuerdo con la última confirmación médica desde el penal, la causa del deceso fue un "shock séptico", una infección interna generalizada cuyo origen no se determinó. En las primeras horas del martes, cuando se informó sobre la muerte del femicida, se especuló con la posibilidad de que Ojeda hubiera fallecido a causa de un contagio de coronavirus, pero las autoridades penitenciarias bonaerenses confirmaron que luego de realizarle el hisopado correspondiente para determinar si estaba infectado, el test dio negativo.

El sábado 5 de enero de 2019, el día que Ojeda mató a Silvia Tehl Ricci de Canalini, los dos habían discutido por "las hojas de la vereda". No era la primera pelea que tenían, pero fue la última. Frente al marido de la víctima, que se quedó sin reacción por el shock, Ojeda atacó a la mujer mientras cargaba el baúl con elementos que llevaría a sus vacaciones.

Ella sólo atinó a decirle que no se acercara. Él no dijo ni una palabra: la acuchilló en la cara, el pecho y el estómago. El asesino fue detenido horas después con la ropa todavía ensangrentada. Las pericias después determinaron que era "extremadamente peligroso para sí y para terceros" y que solamente podría comparecer ante la Justicia "atado y enjaulado", situación que le valió el apodo del personaje de ficción.

El viernes de la semana pasada, Ojeda pidió a las autoridades de la cárcel de Melchor Romero la atención de un médico porque tenía tos y le resultaba difícil respirar. Aunque tenía síntomas gripales, como dolor físico y de cabeza, los médicos confirmaron que no presentaba cuadro febril.

Ante un panorama de difícil solución en el encierro, el especialista pidió su traslado para realizar una serie de estudios de alta complejidad, por lo que se decidió su derivación al hospital de Alejandro Korn, donde el cuadro empeoró en pocas horas, sumando fiebre. Por esa causa se lo internó en la unidad de cuidados intensivos, donde falleció.

Ver más productos

Confesiones: "Alberto es un tipo temperamental"

Confesiones: "Alberto es un tipo temperamental"

¿Qué hacer el fin de semana largo?

¿Qué hacer el fin de semana largo?

Cómo vivir mejor a pesar del aislamiento

Cómo vivir mejor a pesar del aislamiento

Ponete la camiseta y reviví la final que hizo historia

Ponete la camiseta y reviví la final que hizo historia

Alberto Fernández: lo que nadie te contó

Alberto Fernández: lo que nadie te contó

Sexo ATR: vivir el placer en tiempos de cuarentena

Sexo ATR: vivir el placer en tiempos de cuarentena

Ponete la camiseta y reviví lo mejor del fútbol

Ponete la camiseta y reviví lo mejor del fútbol

La pasión no tiene cuarentena

La pasión no tiene cuarentena

Evita: la verdadera historia

Evita: la verdadera historia

¡Para los más chicos en casa!

¡Para los más chicos en casa!

Ver más productos