Murió una joven cadete tras desvanecerse en su primer día de entrenamiento en la escuela de Policía
La joven de 22 años se llamaba Priscila Bianca Galván Brito, era oriunda de la ciudad tucumana de Taco Ralo, y había comenzado su curso para ser cadete en Instituto de Enseñanza Superior de la Policía el pasado 3 de febrero.
Una joven tucumana, de 22 años, que quería ser agente policial, murió en su primer entrenamiento como cadete, tras estar casi tres semanas internada.
La protagonista de este triste historia se llamaba Priscila Bianca Galván Brito, una joven oriunda de la localidad tucumana de Taco Ralo, quien soñaba con ser cadete de la policía provincial y por tal motivo, comenzó su curso de formación en el Instituto de Enseñanza Superior de la Policía el pasado 3 de febrero.
El 4 de febrero, en pleno entrenamiento físico bajo temperaturas que superaban los 40°C, Priscila sufrió un colapso que desencadenó su internación y posterior fallecimiento el 27 de febrero.
La joven no logró completar los ejercicios programados y fue retirada para recibir atención médica a las 10.30. Una hora más tarde, ingresó al Centro de Salud Dr. Zenón J. Santillán con síntomas graves. "La cara morada y con rastros de sangre en la boca", relató la madre.
El diagnóstico inicial fue rabdomiólisis con fallo renal e hipotermia, lo que derivó en la necesidad de asistencia respiratoria mecánica, y tras 23 días en terapia intensiva, su estado empeoró debido a una falla multiorgánica, llevándola a la muerte.
En tanto, la familia de Galván denunció negligencia tanto por parte de la Policía de Tucumán como del hospital donde fue atendida. María Armas, madre de la joven, expresó su desconcierto sobre la atención recibida. "Desde la Policía no me saben explicar qué pasó, pero las enfermeras me dijeron que llegó con sangrado de la nariz y de la boca. Sin embargo, los médicos me dijeron que llegó con una infección urinaria. ¡Cómo sabían eso si no le habían hecho ningún estudio hasta ese momento!", declaró.
El caso se tornó aún más complejo cuando la madre señaló contradicciones en los diagnósticos iniciales. "Ella era una chica sana y estaba contenta, haciendo las actividades del primer día. No sé qué le hicieron a mi hija", dijo Armas, quien además cuestionó las declaraciones públicas de la directora del hospital, quien anticipó que la joven tenía una infección urinaria sin tener resultados definitivos de los estudios.
La familia también denunció la falta de información y el retraso en la notificación de los hechos, de hecho, Tiziana Toledo, prima de Priscila, relató: "A los familiares nos avisaron casi cuatro horas más tarde, y solo nos dijeron que se había descompensado. Nada sobre la gravedad".
En respuesta a las denuncias, un legislador de la provincia presentó un pedido ante la Legislatura local para que se publiquen los informes sobre la atención médica que Priscila recibió tanto por parte de la Policía como del hospital. La familia de la joven espera que la Justicia pueda esclarecer lo sucedido y determinar las responsabilidades de los involucrados.
Reacción de la Policía de Tucumán sobre el casoPor otra parte, y tras el fallecimiento de la joven, las autoridades de la Policía de Tucumán emitieron un comunicado en el que intentaron despejar las dudas sobre la relación entre el incidente y las exigencias físicas a las que fueron sometidos los cadetes.
Héctor Gustavo Vizcarra, titular de la Secretaría de Seguridad de Tucumán, declaró que la preparación física para los aspirantes a ingresar a la fuerza no es excesiva: "Ellos no vienen para estar en una oficina y la exigencia física es la mínima para una persona que estará sometida a un estrés importante y a un posible contacto con la persona que sale a delinquir".
A pesar de que Vizcarra desestimó que la causa del colapso de Galván haya sido el exceso de esfuerzo físico en condiciones extremas, reconoció que "hay situaciones particulares" que pueden afectar a los aspirantes, como una inadecuada hidratación. Además, aclaró que todos los cadetes pasaron por un examen médico previo: "A todos se les hizo la ficha médica, todo en hospitales públicos, para que pudieran presentarse", expresó.
Investigación en marchaEl responsable de la Secretaría de Seguridad también afirmó que el caso está siendo investigado por la Justicia. "Todo el equipo médico estuvo a la par de ellos hasta que se le hicieron los exámenes de rigor y nunca nos compartieron a nosotros los resultados, porque la familia pidió que no sea extensivo", explicó Vizcarra.
Aseguró que la familia de la joven había solicitado mantener la confidencialidad sobre los estudios médicos, pero que el fallecimiento de Galván había provocado que la Justicia tomara cartas en el asunto.
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