Un hombre de 53 años fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por organizar, administrar y explotar juegos de azar clandestinos, y además está obligado a donar 97.600 pesos al hospital público de la ciudad santafesina de San Cristóbal.

Se trata de Oscar Alberto Schaub, de la localidad de Ceres, quien fue hallado culpable por el juez Hugo Tallarico en un juicio en el que se abreviaron los procedimientos.


La fiscal Hemilse Fissore remarcó que “Schaub estuvo dos meses privado de su libertad a raíz de una medida cautelar que se le impuso oportunamente”.

“Schaub sustrajo dinero a la economía formal del Estado Provincial”, dijo la fiscal, que además explicó que "perjudicó a la sociedad en su conjunto, ya que los impuestos que abonan las agencias de loterías y los concesionarios de casinos autorizados son destinados a áreas como Educación, Salud y Obras Públicas”.

El monto de dinero que deberá donar Schaub es el que fue hallado en su domicilio en el marco de un allanamiento que culminó con su detención.

“Durante el proceso judicial, el hombre reconoció su responsabilidad penal, manifestó arrepentimiento y se comprometió a realizar el aporte económico, lo cual fue considerado un atenuante de la pena”, amplió la fiscal.


Schaub llevaba adelante un emprendimiento ilícito de juegos de azar en su casa en Ceres, ciudad distante 173 kilómetros al noroeste de la capital de la provincia.

"Entre el miércoles 30 de septiembre de 2020 y el domingo 21 de marzo de este año, el hombre desarrolló la actividad de forma clandestina, dado que no estaba habilitado por las autoridades competentes”, añadió Fissore.

A la vivienda concurrían apostadores de forma habitual y continua, por lo que la justicia provincial ahora investiga a otro hombre por ser partícipe necesario del emprendimiento ilegal desarrollado por el hombre condenado.

La fiscal precisó que a Schaub se le endilgó la autoría del delito de "organización, administración y explotación de juegos de azar sin contar con la autorización pertinente emanada de una autoridad jurisdiccional competente”.

Además de realizar la donación al hospital, el condenado deberá fijar residencia y someterse al cuidado de la Dirección de Control y Asistencia Post Penitenciaria durante cuatro años.