En las últimas horas, se informó que los dos jóvenes acusados de golpear a Tiziano Gravier a la salida de un boliche en Rosario, deberán cumplir con una presión preventiva de 90 días, mientras se resuelva la causa. El ataque contra el hijo de Valeria Mazza tuvo lugar el pasado domingo 5 de junio.

La medida fue dispuesta por el juez Hernán Postma, quien aceptó el pedido de Rodrigo Santana, fiscal del caso. Ambos acusados, Jesuán Ezequiel M. (26) y Franco Ezequiel Z. (27) se encuentran bajo la carátula de "lesiones dolosas graves".

 

 

Además, el magistrado considero que la agresión fue "un acto discriminatorio por la condición social de la víctima" a la que llamaron "tincho" antes de golpearlo. "El término 'tincho' apela a la condición social, económica, caracteres físicos de una persona y es repudiable como toda discriminación", agregó.

En adición, Postma sostuvo que el ataque, registrado por las cámaras de seguridad del local bailable, “se produjo en forma dolosa y no hay causal de justificación".

Valeria Mazza aseguró que lo que le pasó a su hijo Tiziano  “fue una trompada a toda la sociedad, a todos los que somos padres".

En cuanto a Tiziano, sufrió una fractura de mandíbula y tuvo que pasar por varias operaciones. El joven de 20 años siguió la audiencia a través de un circuito cerrado de streaming, acompañado de su familia.

Tras recibir el alta, Gravier se retiró del centro de salud en que estaba internado junto a su madre, quien no dudó en atender a la prensa.

“Por una semana más tiene que tomar los medicamentos, calmantes, antiinflamatorios, antibióticos, el lunes tiene que ver al cirujano para ver cómo avanza la operación, y ver el tema de los puntos”, reveló sobre el estado de salud de su hijo.

 

 

“Fue una trompada a toda la sociedad, a todos los que somos padres, es algo que no puede pasar. No estoy enojada, no siento ganas de venganza, siento que no puede seguir pasando. Ya que le pasó a un hijo mío y tuvo repercusión, que lo usemos para que sea un ‘basta’. No puede ser que no podamos salir a la calle tranquilos, que nuestros hijos no puedan divertirse, así no vamos a ningún lado”, agregó.

Los imputados le pidieron disculpas a la víctima y, en cuanto a sus motivaciones, sostuvieron que hubo una “discusión” previa antes del ataque.

"Están haciendo ver todo como una catástrofe, pero no fue así, fue una pelea después de una discusión entre mi amigo y el chico", aseguró Jesuán, quien también admitió que se trató de "un acto impulsivo" del que dijo arrepentirse.

 

Ver comentarios