Rosario sangrienta: sicarios asesinaron a policía en la puerta de un hospital
La hija del efectivo estaba en la garita. Un enfermera resultó herida. Para la fiscal los delincuentes fueron a "rescatar" a un preso que había sido trasladado por problemas de salud.
Buscan a los cuatro hombres que en la noche del martes irrumpieron armados en el Hospital Provincial de Rosario y asesinaron de un balazo en la cabeza a un policía e hirieron a una enfermera. Para la fiscal fueron a "rescatar" a un preso que había sido trasladado desde una cárcel para su atención médica.
El policía fue identificado como Leoncio Bermúdez, un subinspector de la Policía santafesina, de 42 años. Estaba en la garita con su hija de 7 años a quien estaba por pasar a buscar su mamá. Una enfermera de 50 años resultó herida en las extremidades inferiores y quedó internada.
Los trabajadores del Hospital Provincial decidieron este miiércoles a la mañana en asamblea no atender al público por lo que la guardia y los consultorios permanecerán cerrados en reclamo de "garantías" para desempeñar sus funciones. Realizaron un abrazo a la institución.
Los cuatro atacantes habían irrumpido cerca de las 21.30 en el Hospital Provincial, ubicado en el macrocentro de la ciudad de Rosario, por el sector ubicado sobre la calle Zeballos al 400, donde se encuentra instalada una garita policial. Estaban armados se presentaron por el sector de la guardia, pidieron permiso para ingresar al baño y, cuando se los negaron, irrumpieron a la fuerza, exhibiendo armas.
Efectivos del Servicio Penitenciario que se encontraban en uno de los pasillos custodiando a un interno de la cárcel de Piñero enfrentaron a los agresores y, cuando éstos se disponían a escaparse por la calle Zeballos se cruzaron con el policía de la provincia de Santa Fe que cumplía funciones de guardia y le dispararon.
El subinspector Bermúdez, cayó en el lugar y fue trasladado malherido al hospital de Emergencias, donde los médicos constataron que presentaba dos impactos de bala en la cabeza que le originaron la muerte a poco de su ingreso a ese centro asistencia. Los hombres armados escaparon a bordo de un auto Fiat Uno en el que habían llegado.
En declaraciones a la prensa, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Claudio Brilloni, señaló que los hombres "buscaban a un interno de la cárcel de Piñero que estaba internado bajo custodia del Servicio Penitenciario Provincial".
"Se trata de un hombre que ingresó anteayer con tuberculosis", relató respecto de la situación del condenado a 22 años de prisión acusado de cometer tres homicidios. Indicó que "el interno fue dado de alta hoy y ya fue trasladado nuevamente a la cárcel de Piñero".
El caso es investigado por la fiscal de homicidios dolosos de Rosario, Gisela Paolicelli, quien ordenó una serie de medidas que apuntan a determinar la mecánica del hecho e identificar a los atacantes.
La hipótesis de la fiscal
Para ella la principal hipótesis es que la banda armada que irrumpió en la guardia fue a "rescatar" al preso que estaba internado.
"Efectivamente hay dos hipótesis principales: si es que iban a rescatarlo, a llevárselo o si es que le querían hacer daño o lo querían matar, eso lo estamos analizando, lo estamos investigando”, dijo la fiscal de Homicidios Dolosos de Rosario en una conferencia de prensa.
“Yo, particularmente, me inclinaría más por la hipótesis de que lo quisieron rescatar, porque tuvieron oportunidad de dispararle, tanto al detenido como al personal del Servicio Penitenciario y sin embargo no lo hicieron, pero sí le dispararon a la otra persona", comentó, al hacer referencia a una mujer que resultó baleada.
La fiscal confirmó todo comenzó cuando ya le había dado el alta a “un interno del pabellón 9 de la Unidad 11 de Piñero”, en referencia a Gabriel Guillermo Lencina, un convicto condenado a 22 años de prisión, que padecía un cuadro de tuberculosis. "Todavía no lo estaban sacando, estaba en la guardia esperando que lo vinieran a buscar", explicó.
“ Irrumpen a la guardia dos personas buscándolo y, en ese momento, tienen un forcejeo con el personal del Servicio Penitenciario que oficiaba de custodio del detenido. No logran ni llevarse al detenido ni agredirlo o dañarlo y cuando están saliendo de la guardia un personal de seguridad, un policía, que cumple funciones allí en el hospital provincial, intenta detenerlo, y le dispara en la cabeza”, relató Paolicelli y agregó que en ese forcejeo con el penitenciario, “lograron quitarle el arma y resultó lastimado con la culata del arma en el rostro".
" También hay una mujer que resultó herida en la pierna, a raíz de los disparos de estas personas", sostuvo. "
Se hizo “un allanamiento en el pabellón”, donde está alojado el preso Lencina, que arrojó “ resultados positivos” porque se secuestraron “s eis teléfonos celulares y diez bochas de marihuana listas para la venta”.
Paolicelli confirmó que se recolectaron “vainas calibre 9 milímetros”.
Crónica Policiales: todas las noticias de hoy

