Rosario violenta: vecinos destruyen búnker e intentan linchar al sospechoso del crimen del nene de 11 años
Según los manifestantes en esa propiedad se vendía droga. Desde adentro respondieron con botellazos. Se produjeron detenciones. El papá de la víctima resultó herido.
Desmantelaron mazazos, martillazos y piedrazos la casa del sospechoso del crimen de Máximo Jerez, el nene de 11 años asesinado ayer mientras se hallaba en la vereda. Fueron los vecinos del barrio "Los Pumas" de Rosario quienes además denunciaron que ese lugar se utilizaba como búnker para vender drogas.
El episodio se originó pasadas las 13 de hoy, cuando los vecinos comenzaron a agolparse frente a la vivienda ubicada en la calle Cabal bis al 1300, propiedad del sospechoso del crimen y a quien señalan como líder de una banda dedicada al narcomenudeo junto a sus dos hijos.
Los vecinos comenzaron a arrojar piedras contra el frente de la vivienda. Desde adentro, el sospechoso y sus familiares respondieron con botellazos hacia los manifestantes, por lo que el desorden fue en aumento.
El papá de la víctima fue quien más descargó su furia contra la vivienda. Con una “pesa tumbera” derribó una de las paredes. El objeto estaba formado por un palo con dos bloques de cemento en los extremos. Un elemento que contaba con la suficiente fuerza y peso para destruir los ladrillos huecos de las paredes.
“Si ustedes no hacen justicia, esto va a ser peor”, con esta advertencia, los vecinos reclamaron a la policía que actúe para terminar con una situación que viven a diario. “El barrio se cansó de esta gente”, aseguraron.
“Lo único que pido es que se haga justicia y todos saben quiénes son los que venden las drogas, se adueñan de las casas y se desparraman”, sostuvo Antonia, la tía del nene a TN.
La mujer aseguró que el barrio vive aterrado por los crímenes en torno al narcotráfico y que están hartos de que todos los días ocurran hechos similares: “Estamos tan cansados de que nos roben, me lo mataron; el barrio está de luto, están todos enojados”, dijo.
Un hombre desde la terraza de la casa extrajo un arma de fuego y efectuó varios disparos contra la gente.
Varios grupos de policías especiales llegaron pocos minutos más tarde, y lograron detener al sospechoso, a dos de sus hijos y a otros familiares que se hallaban dentro de la vivienda, mientras disparaban balas de goma contra los vecinos para dispersarlos.
La policía se llevó a todos los detenidos y la casa quedó liberada a los vecinos, que con mazas, martillazos y palazos lograron derribar paredes y saquear todo lo que quedaba en el interior de la vivienda.
Mientras la casa era derrumbada, los vecinos aplaudían y "marcaban" otras casas que consideraban que eran utilizadas como kioscos de drogas.
Los vecinos se llevaron de la casa la heladera, desmantelaron los baños y se llevaron los inodoros y hasta al perro, tras lo cual realizaron un principio de incendio dentro de la propiedad que a los pocos minutos fue sofocado.
Varios manifestantes resultaron heridos, entre ellos el papá de Máximo, que recibió varios perdigones de goma disparados por los policías para dispersar a los manifestantes.
La tía del nene asesinado sufrió una descompensación.
Personal de las Tropas de Operaciones Especiales regresaron al lugar pasadas las 15 junto a bomberos para apagar las llamas que se registraron en otra vivienda también atacada por los vecinos.
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