El ex presidente de Racing, Juan De Stéfano, fue secuestrado por cuatro delincuentes que lo interceptaron en el partido de Avellaneda, lo subieron por la fuerza a un auto y se lo llevaron cautivo hasta que su hijo pagó un rescate y lo liberaron dos horas después en la localidad bonaerense de Wilde, informaron fuentes judiciales y la propia víctima.

De Stéfano (82) relató que el secuestro comenzó por la noche del lunes, cerca de las 23.15, y concluyó pasada la 1 de esta madrugada, luego de que su hijo lograra reunir el dinero para pagar un rescate.

Todo comenzó cuando el ex presidente de Racing regresaba a su casa de Avellaneda tras una cena en Capital Federal y dejó su auto en un estacionamiento situado en Iguazú, entre José Manuel Estrada y Estranislao Zeballos, a la vuelta de su domicilio.

"A cincuenta metros de la casa, bajaron dos tipos de un auto donde había otros dos, me metieron de prepo en un coche y ahí empezó el drama que vivimos los argentinos: empezaron a pedir plata, dólares y todo eso", relató la víctima.

Según De Stéfano, lo primero que hicieron los delincuentes fue sacarle el teléfono celular y buscar a sus contactos. "Yo soy un hombre de una larga trayectoria en la política y en el deporte, así que empezaron a llamar a todo el mundo, hasta que hablaron con mi hijo", recordó.

El ex presidente de Racing fue golpeado al ser capturado y durante parte del tiempo en que estuvo retenido: “Los que tenemos un poco de sangre, nos rebelamos y peleamos y te matan a golpes”, dijo.
Tras recibir el llamado extorsivo, el hijo de De Stéfano comenzó a llamar a allegados para conseguir el dinero para pagar como rescate -unos 20.000 pesos, según fuentes de la pesquisa- y acordó con los captores un lugar de entrega.

Fue así que cerca de las 1 de esta madrugada, bajo directivas de los delincuentes, el hijo del ex presidente de Racing se trasladó en su auto por el acceso sudeste, desde Dock Sud a Wilde, y en la bajada Las Flores dejó el dinero para los captores, que en simultáneo liberaron a su padre.
"Lo hicieron bajar del auto, les dio la plata y me soltaron a media cuadra de donde estaba él", detalló la víctima.

De Stéfano dijo que durante el cautiverio lo golpearon pero no sufrió lesiones de gravedad, contó que los delincuentes eran cuatro y que se movilizaban en un Fiat gris, con el que escaparon.

Sobre la denuncia del hecho, el hombre dijo que si bien su hijo llamó al 911 ni bien recibió la primera llamada extorsiva, la policía recién intervino en el hecho cuando ya había sido liberado.

"Llegaron a mi casa a las dos de la mañana, mi hijo les dice ’llamé al 911’ y le respondieron que el 911 no actúa más, que trabajan ellos que son de antisecuestros pero que tardaron una hora en avisarles", agregó.

"En los barrios no se puede vivir más, a las tres de la tarde está lleno de delincuentes en moto robando por la calle y no podés caminar tranquilo tampoco a la noche. Lo que más indignación me da es que las autoridades de la provincia hacen todo mal porque no saben nada", manifestó De Stéfano.

Fuentes judiciales consultadas confirmaron que la fiscalía federal de Quilmes a cargo de Silvia Cavallo fue notificada del hecho cuando ya había finalizado.

Los voceros dijeron que la funcionaria ordenó diversas medidas para poder identificar a la banda que cometió el secuestro, entre ellas análisis de comunicaciones, relevamiento de cámaras de seguridad de la zona y la obtención de testimonios.

Fuente: Télam