Clausuraron "Wachitas Bar" en Córdoba: los motivos detrás del cierre del local vinculado al femicidio de Agostina Vega
La Justicia cordobesa clausuró el local comercial tras constatar faltas graves en el marco de la investigación sobre el rol de una empleada en el traslado del cuerpo de Agostina.
El Ente de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba dictó la clausura inmediata de Wachitas Bar, el bar vinculado a la causa que investiga el femicidio de Agostina Vega.
La disposición se llevó a cabo en el comerio ubicado en la calle Ituzaingó al 521 de la capital cordobesa tras detectar incumplimientos en las condiciones de seguridad edilicia y faltas administrativas.
La Justicia investiga un posible lazo entre el local y los imputados en la causa por el crimen de la adolescente de 14 años.
Los inspectores del Municipio comprobaron que el establecimiento ejercía actividades comerciales para las cuales carecía de la habilitación correspondiente.
El reporte detalló, a su vez, la existencia de incumplimiento de las condiciones de salubridad e higiene ambiental del inmueble. El informe menciona fallas en la red eléctrica y la omisión de cartelería destinada a las vías de evacuación y señalización de emergencias.
De acuerdo con las autoridades, las faltas representaban una situación de peligro inminente para los clientes del bar. El relevamiento constató el vencimiento del período de carga de los matafuegos obligatorios.
Asimismo, se registraron reformas en la estructura del local que no habían sido declaradas ni autorizadas previamente por las oficinas del municipio.
También se pudo comprobar que la firma comercial acarreaba sanciones previas. Durante el 2025, el negocio recibió tres órdenes de clausura por exceso de ocupación, emisión de ruidos molestos por encima de los decibeles tolerados y el desarrollo de eventos sin autorización previa.
La situación del inmueble se agravó cuando personal del área de control municipal constató la alteración de los sellos de clausura oficiales. Los precintos que inhabilitaban el ingreso habían sido retirados sin la autorización del tribunal de faltas competente.
Debido a la violación de la restricción, el municipio labró actas de infracción adicionales por la destrucción de los sellos y procedió a la reposición de las fajas de seguridad.
La sanción se mantendrá de forma indeterminada hasta tanto los titulares subsanen las faltas señaladas.
La línea de investigación que lleva adelante el Ministerio Público Fiscal vinculó el bar a la causa por el crimen de Vega a partir de la situación de Soledad Andreani, la mujer que trabajaba en el local como encargada de la producción de eventos y es la titular registrada de un automóvil Ford Ka de color negro, prueba clave en el expediente.
Los investigadores sostienen que el vehículo de Andreani fue utilizado por el principal imputado de la causa, Claudio Barrelier, para efectuar el traslado del cuerpo de la víctima.
Andreani argumentó haber sido engañada por el acusado, quien le manifestó que requería el vehículo para transportar indumentaria hacia el domicilio de un familiar. "Yo no le quería prestar el auto, algo feo sentí", dijo la mujer.
El descargo de Wachitas Bar
Ante la trascendencia del caso y las medidas dispuestas, los responsables de Wachitas Bar difundieron un comunicado para desvincularse de las conductas individuales investigadas en la causa penal.
El documento aclaró que las personas bajo investigación no poseen participación accionaria ni forman parte de la titularidad de los derechos comerciales del negocio.
Asimismo, sostuvieron que la empresa es ajena a las actividades desarrolladas por su personal fuera del horario y ámbito de trabajo.
Según la versión de la empresa, los peritajes en el sitio arrojaron resultados negativos para la causa. "No se encontró ningún elemento que vincule al establecimiento con la investigación en cuestión", confirmaron.

