INVESTIGACIÓN

Crimen de un joven a la salida de un "telo": sospechan de una venganza narco

Los investigadores del crimen pudieron revelar la identidad de la víctima fatal. Tambien descartaron la posibilidad de un robo y presumen que se podría tratarse de un ajuste de cuenta. Detalles, en la nota.

En las últimas horas, se reveló la identidad del hombre acribillado a balazos frente a un hotel alojamiento ubicado en el sur del conurbano bonaerense. Cuando todo era un misterio por el hallazgo de un cadáver, en la madrugada del martes, las autoridades policiales lograron avanzar con las investigación y creen que el asesinato podría estar vinculado a un ajuste de cuentas de narcos.

El cuerpo identificado se trata de Josué Quispe Álbarez, un hombre de 40 años y de nacionalidad peruana, quien fue encontrado a la 1.15 de este martes, tras un llamado de urgencia al 911 por la presencia del difunto en el cruce de la avenida Calchaquí y Bolivia, en la localidad de Ezpeleta.

Se supo que la víctima recibió alrededor de siete impactos de bala distribuidos en la zona de su cabeza, espalda y pecho. Según las investigaciones de la fiscal del caso, Ximena Santoro, quien se encuentra al frente de la Unidad Funcional de Instrucción Nº7 de Quilmes, registraron que hubo un total de 13 disparos con un arma calibre 9 milímetros.

 



Al parecer, la víctima fatal se retiró del hotel alojamiento El Ruca, sobre la madrugada del martes, en compañía de una mujer. Al momento del ataque, la chica desconocida huyó desesperadamente y ahora es buscada por la policía para intentar esclarecer el violento episodio. Cuando la ambulancia del SAME de Quilmes llegó al lugar, Quispe Álbarez ya no presentaba signos vitales.

El hombre en cuestión fue encontrado tendido en el suelo a pocos metros de la puerta del hotel, horas posteriores a la embestida. El sujeto estaba tendido boca abajo, vestía una campera negra, un pantalón de jean azul y un par de zapatillas negras.

 



Por medio de la investigación, se descubrió que la víctima de ciudadanía peruana tenía antecedentes por robo, y la principal hipótesis que planteó la fiscalía es que se podría tratar de un ajuste de cuentas por una venganza de narcotraficantes.

La posibilidad de un presunto robo quedó totalmente descartada ya que a la víctima le encontraron todas sus pertenencias de valor. Desde relojes, collares y hasta $60.000 pesos en uno de sus bolsillos, los investigadores desecharon la posibilidad de un asalto.
 

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