Derrumbe en Floresta: "Nos sacaron por el techo del negocio de al lado", contó un sobreviviente
El hombre fue rescatado junto a su esposa y su hija. Un mujer logró salir con su nena de 10 años. Los sobrevivientes regresaron al lugar porque perdieron todo.
Se salvó "por segundos". Un sobreviviente del derrumbe de la vivienda en el barrio porteño de Floresta, que vive en el lugar hace 17 años, aseguró que él y su familia debieron ser rescatados "por el techo del negocio" contiguo al inmueble.
"A mí se me cayó todo el baño, me salvé por segundos porque me estaba lavando los dientes", contó Marvin Meza, tras el colapso que esta madrugada dejó dos muertos y quince heridos.
"Vivo al fondo, salí, abrí la puerta y vi todos los escombros de la parte del medio que se cayó", sostuvo.
"Salí con mi hija y mi mujer, nos sacaron por el techo del negocio de al lado. Estoy un poco nervioso todavía", relató Meza a Télam quien salió con la ropa que tenía puesta y lo poco que pudo juntar en una mochila.
Oriundo de Perú, el hombre vive en el inmueble ubicado en Rivadavia al 8758, que habitaban unas 30 familias, alrededor de 100 personas, de nacionalidad peruana, boliviana y argentina, según el mismo confirmó.
El jefe de Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires , Juan Carlos Moriconi, dijo esta mañana que "no se encontraron personas vivas atrapadas" y que resta esperar que se pueda "mover los escombros para verificar si hay personas fallecidas".
Varias familias fueron evacuadas por el Gobierno porteño al parador Hogar de Tránsito Uspallata para pasar la noche, pero abandonaron el lugar esta mañana.
"Fuimos con la idea de que nos llevaban y nos traían, pero nunca nos trajeron, nos vinimos por nuestra cuenta. La única asistencia que nos dio la Ciudad fue quedarnos en los paradores y nada más", aseguró Meza tras pasar la noche en ese parador.
" Volvimos porque queremos ver qué solución va a haber, si nos van a reubicar o nos van a mandar a otro lugar o al menos sacar algo de las cosas", agregó.
Dijo que " no pagaba alquiler", pero sí "luz, agua, ABL" y que se trata de "una casa abandonada, no es usurpada".
"Lo importante es aclarar la situación porque se está diciendo que vivían drogadictos, delincuentes. Volvimos de los paradores porque queremos al menos que escuchen la verdad", aseveró Meza, que trabaja en una empresa de confección de ropa.
" Trabajo ahí hace un par de años, en blanco, pago mis impuestos. No tengo nada que ocultar, nada ilegal que estar haciendo", apuntó.
" Todos somos de trabajo, no como habla la gente que dice que somos talleres clandestinos. Eso es una mentira", dijo Betty Giménez, de 47 años, que sobrevivió al derrumbe junto a su hija de 10 años.
Es madre soltera y hace limpieza en casas particulares. "Ahora justamente las chicas de donde trabajo me van a venir a ayudar y a traerme un par de zapatillas, porque salí así nomás", contó.
"Queremos una respuesta del gobierno de la Ciudad. Queremos que nos ayuden a encontrar una vivienda", reclamó.

