Detuvieron a un tercer sospechoso por el crimen del chef en un departamento en Pinamar
Nicolás Tapia Páez, de 36 años, había aparecido asesinado en su departamento en esa localidad bonaerense. Los investigadores descartaron un intento de robo. Los detalles de la causa, en la nota.
Cayó un tercer sospechoso por el crimen del chef Nicolás Eduardo Tapia Páez, de 36 años, quien apareció acuchillado el pasado 25 de marzo dentro su departamento en la localidad bonaerense de Pinamar.
Voceros judiciales revelaron a crónica.com.ar que el individuo de 38 años fue apresado en avenida 14, entre 143 y 144, por efectivos de la Jefatura de Policía de Pinamar y de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de la zona, en un procedimiento que dispuso el fiscal Juan Pablo Calderón, de la Unidad Funcional N° 4 de esa jurisdicción.
Trascendió que los uniformados habían desarrollado dos allanamientos en una finca situada en el cruce de Colón y Pinzón, y en la vivienda del segundo de los arrestados, ubicada en Urquiza al 1100, oportunidad en la que secuestraron diversas prendas de vestir y un revólver Smith y Wesson 38 largo.
Con esta nueva detención, ahora suman tres los apresados por el episodio, ya que días antes los efectivos policiales capturaron a otro hombre y a un joven de 20 años en diligencias concretadas en Anvers al 600 (en Ostende), y en la esquina de Seguí y Urquiza (en Valeria del Mar), respectivamente, y el fiscal Calderón tendrá que establecer qué nivel de participación tuvo cada uno de ellos en el asesinato.
Macabro hallazgoEl cuerpo sin vida de Tapia Páez fue encontrado en la tarde del 25 de marzo en el departamento donde vivía, en el tercer piso del edificio Cafi Dos, ubicado en el cruce de De Las Sirenas y la avenida Arquitecto Jorge Bunge.
Peritos de la Subdelegación de Policía Científica de Pinamar determinaron que el fallecido presentaba múltiples heridas de arma blanca en la espalda, en las manos, en la cabeza, en ambos brazos y también en el tórax.
Afirmaron también que una joven, de nombre Camila Belén y que aparentemente era amiga de la víctima, habló entre lágrimas con el encargado del edificio y le entregó las llaves del departamento del trabajador, asegurándole que había encontrado el cuerpo de Tapia Páez, boca arriba y semidesnudo, justo en el acceso del domicilio.
Los investigadores descartaron por completo que la víctima, que había nacido en la localidad santafesina de Cañada de Gómez, hubiera sido agredida con fines de robo.
Por F.V.

