Dura carta abierta de Carrascosa tras el fallo en la causa García Belsunce: criticó a un fiscal y lanzó una fuerte advertencia
La misiva se conoció poco después de que fuera absuelto el principal acusado por el crimen. El viudo de la socióloga asesinada hace 20 años envió un mensaje directo a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Isidro que declararon la inocencia.
Carlos Carrascosa, el viudo de la socióloga María Marta García Belsunce, difundió este viernes una carta "a la sociedad" en la que aseguró que, pese a la absolución de su ex vecino Nicolás Pachelo en el juicio por el crimen de su esposa, seguirá “reclamando a la Justicia”, al tiempo que advirtió que la muerte de su mujer “no va a quedar impune”.
Además, hizo referencia a lo que denominó “los cuatro delitos del fiscal Diego Molina Pico”, quien instruyó originalmente la causa por el homicidio de María Marta.
“A la sociedad: desde el dolor, y con todo pesar y tristeza, les escribo esta carta", manifestó el viudo de la víctima en el inicio de la misiva. Luego, adivirtió: "Seguiré reclamando a la Justicia en todas las instancias hasta tener una respuesta. Un dolor sin fin…". Y, en lo que pareció un mensaje directo a los jueces que decidieron la absolución de Pachelo, alertó: "La muerte de mi mujer no va a quedar impune”.
Carrascosa había sido condenado a perpetua por el crimen de su mujer y pasó seis años en prisión -más dos en domiciliaria- hasta que finalmente fue absuelto de manera definitiva en diciembre de 2020 por la Corte de Suprema de Justicia de la Nación.
"Yo no estoy capacitado para saber si las pruebas del juicio a Pachelo alcanzan para condenarlo a prisión perpetua, pero sí puedo contar por qué se me condeno a mí, y comparar una causa con otra", resaltó el viudo de María Marta en la carta abierta.
En el tramo de la extensa carta en la que se refirió a los "cuatro delitos" presuntos de Molina Pico, Carrascosa consideró que el primero se gestó el mismo 27 de octubre de 2002 en el que asesinaron a su mujer, porque él no recordaba un dato.
"En toda la etapa de testimoniales, siempre dije lo que sentí en ese momento y relaté cómo fue ese día, pero no me acordaba la hora en que había ido al Club House. Comimos, como todos saben, en la casa de los Binello ese 27 de octubre. Desde ahí me fui a mi casa para luego ir a lo de Guillermo (Bártoli) a ver el partido. Sabía que había pasado por el House, pero no recordaba la hora. Yo dije la verdad, pero la señora del House dijo que estuve a las 18.15: a esa hora yo estaba en lo de mis cuñados. Para el fiscal Diego Molina Pico, esa supuesta mentira fue suficiente para procesarme”, sostuvo en la misiva.
Luego, detalló cómo se cayó lo que había reconstruido Molina Pico en el debate por el presunto encubrimiento del crimen. “Recién en mi juicio de 2007, el peón de cocina, luego de guardar la verdura al cerrar la hora de almuerzo, declaró que me vio a mí con la dueña del House: o sea, alrededor de las 16. El fiscal Diego Molina Pico, que estuvo en mi casa junto con Aníbal Degastaldi -policía- porque lo llamamos nosotros, ni habló conmigo y, por el clima de congoja que había, no pidió la autopsia”, fustigó el viudo.
Y continuó con lo que llamó "segundo delito", al referirse a un hecho del 2 de diciembre de 2002, día del punto de inflexión en la causa. “Cuando se hizo la autopsia -sostuvo-, 42 días después del 27 de octubre, se encontraron los cinco balazos. Ahí, el fiscal dijo: ‘La familia me engañó’. Como no había arma ni motivo, había que inventar uno, e inventó que yo pertenecía al Cartel de Juárez por un panfleto que le llegó o se lo automandó”.
“Con esas dos cosas pidió mi detención -prosiguió en la carta-. El 12 de abril de 2003 fui preso por primera vez. A todo esto, la masajista, en su primera declaración, dijo la verdad: su hora de llegada fue a las 19 y yo la estaba esperando, y pidiéndole que me ayudara desesperado por la forma como encontré a María”.
En este tercer juicio uno de los imputados, el ex vigilador José Ortiz, también avaló el horario de llegada del viudo al declarar que, mientras él escuchaba en la casa donde ocurrió el homicidio que sonaba el teléfono y él golpeaba la puerta, Carrascosa apareció en la puerta de su hogar. Y María Marta ya estaba muerta.
Carrascosa, al referirse al supuesto "tercer delito" de Molina Pico, sostuvo: "Treinta días pasaron y no me confirmaban la prisión preventiva. Al final, me llamó el juez Diego Barroetaveña y me dijo: ‘Me equivoqué con usted’. Fue un viernes, y me comentó que el fiscal lo llamó apurado y le dijo que en una pericia química habían encontrado cianoacrilato, alias, La Gotita, para tapar las heridas".
Y agregó: "Era ciano solo, no era La Gotita. El ciano es un producto que está en los champús para evitar pulgas, ya que María Marta lo usaba porque andaba mucho por las villas (de emergencia). A los pocos días, asumiendo su error, el juez me dio la libertad morigerada”.
Carrascosa siguió con la enumeración del cuarto delito que le atribuye al fiscal, que su abogado denunció en pleno debate contra Pachelo. “Ahora, vamos al alegato de Molina Pico en el juicio del 2007 -escribió-, o sea, cuando ya no hay posibilidad de réplica. Dice que la masajista estuvo 20 minutos en la guardia, con lo cual a casa llegó 19.25, no a las 19. Eso se lo hizo decir la masajista a uno de los guardias: falso testimonio, debería ir presa”.
Y añadió: “A las 19.07, cuando llamo a (la empresa de medicina prepaga) OSDE, se escuchaban voces de fondo: eran de Guillermo (Bártoli) y de la masajista. Pero como según el fiscal ella no estaba allí, imaginó que era Irene (Hurtig), y que los tres la estábamos matando".
"Según Gurlekian, el que inventó esa pericia de sonido, no se puede identificar de quiénes son esas voces. Con eso, donde cohabitan la mentira de la hora de Beatriz Michelini y las voces de fondo, la Cámara de Casación Bonaerense me dio la prisión perpetua”, finalizó.
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