Fernando Farré: "Siento culpa, mi mujer tenía derecho a vivir 50 años más"
En una entrevista exclusiva a Crónica HD, el empresario que cumple condena perpetua por haber asesinado de 66 puñaladas a Claudia Schaefer en 2015, aseguró estar arrepentido por el crimen y detalló los motivos que lo llevaron a cometerlo.
El empresario Fernando Farré, de 55 años, condenado a candena perpetua por asesinar de 66 puñaladas a su pareja Claudia Schaefer en 2015, brindó una entrevista a Crónica HD, en la que recordó el día del sangriento crimen y manifestó estar "arrepentido" de lo que hizo.
Durante una entrevista telefónica brindada desde el penal de Bahía Blanca donde está alojado, habló sobre el día en el que cometió el femicidio y relató: "Era un momento difícil de mi vida, tenía problemas en el trabajo y mi mujer me pidió el divorcio, me tomó de sorpresa. Incluso, realizó una denuncia falsa en mi contra por violencia de géner y me sacó todas las cosas de mi casa. Algo explotó en mi cabeza".
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Continuó: "Recuerdo que estaba tomando té con mi mamá y, después, sentí el ruido de una especie de helicóptero. Después, vi su cara ensangrentada. No recuerdo nada más, tengo un bloqueo mental. Incluso, no sé si fui yo quien la mató o los policías que entraron y terminaron de degollarla y fueron ellos quienes les sacaron su reloj de oro".
"Empecé un tratamiento psiquiatrico psicológico. Estoy arrepentido de lo que hice y lo estoy pagando. Siento culpa, siento dolor, me arruiné la vida. Arruiné la vida de mis hijos, de mis padres y la de mi mujer, que tenía derecho a vivir 50 años más con Sebastián, su novio desde 2013. Yo no era dueño de la vida de nadie", agregó.
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Además, aprovechó la entrevista para denunciar las malas condiciones en las que permanece en la cárcel de Bahía Blanca. "Estoy a 700 kilómetros de mi abogado, de mi familia, de mi gente de confianza. No nos dan de comer ni carne ni pollo, comemos todos los días medio tacho de polenta. Aumenté 25 kilos, terminé internado con trombosis, hipertensión, taquicardia, riesgo de ACV", detalló.
Al concluir, añadió: "Hay una superpoblación tremenda. Una cárcel con capacidad para 680 detenidos aloja a 1150 presos. Duermo en el piso con otros cuatro internos y hay celdas en las que hay 12".

