Furia y persecución: un preso golpeó a un guardia, escapó de la comisaría y cayó tras un operativo cerrojo
Usó un fierro afilado de 52 centímetros. Contó con el apoyo de otro interno. Estaba detenido por una causa de violencia de género.
Hugo Severo Torres, un preso de 30 años, logró sortear todos los cercos de seguridad tras herir al celador de turno de Alcaidía de la Comisaría Tercera de Trelew, provincia de Chubut, y escapar.
Armado con un elemento punzante que mantenía oculto en su celda, el delincuente aprovechó un descuido del personal que recorría los pabellones para abalanzarse con una violencia. De acuerdo con los primeros informes, Torres no actuó en absoluta soledad, sino que contó con el apoyo logístico de un compañero de pabellón que facilitó la apertura de las rejas principales en el momento exacto.
"Uno de ellos le abrió la celda a otro, redujeron al celador que estaba de guardia en el sector de pabellones y uno sale corriendo de la dependencia", confirmó el jefe de la Comisaría Tercera, Héctor Rocha, a los medios locales.
El grito de "se escapó, se escapó" por parte del efectivo agredido alertó a los agentes apostados en la mesa de entrada, quienes observaron atónitos cómo el sospechoso cruzaba el playón exterior.
A partir de ese instante, la Jefatura de Policía dispuso un despliegue masivo por las calles adyacentes, concentrando las patrullas en la calle Los Alerces con dirección directa hacia el populoso barrio Constitución. La huida a pie del evadido obligó a un rastrillaje manzana por manzana, donde los efectivos debieron cubrir techos, pasajes oscuros y patios vecinales ante el temor latente de que el prófugo tomara rehenes para asegurar su escape.
Captura
El sospechoso arrojó un objeto metálico de 52 centímetros que llevaba camuflado entre sus ropas. La audaz carrera del delincuente encontró su punto final en el Sector F del complejo conocido tradicionalmente como las "Mil Viviendas", donde los policías lograron cercarle el paso, reducirlo contra el suelo y colocarle las esposas reglamentarias tras un fuerte forcejeo.
Minutos después de consolidar la recaptura y asegurar el perímetro, el personal criminalístico que inspeccionaba la ruta de escape logró secuestrar un trozo de hierro macizo de 52 centímetros de largo con la punta afilada. Los peritos de la fuerza intentan determinar ahora si esa barreta casera fue confeccionada dentro de los talleres de la propia sección de calabozos o si existió una falla en las requisas previas que permitió el ingreso del arma desde el exterior.
La situación procesal de Torres se complicó severamente, que ya sumó los cargos de evasión en grado de tentativa y lesiones agravadas contra la autoridad. Las fuentes policiales de la región confirmaron que permanecía tras las rejas cumpliendo una prisión preventiva en el marco de una causa penal por violencia de género fuertemente agravada.

